#Alive
Corea del Sur tiene un problema de zombies.

Corea del Sur sigue a lo suyo con las películas de zombies después del gran éxito de Train to Busan (2016). Es una moda similar a la que produjo Ringu (1998) en Japón. Ahí empezó lo que conocemos como J-Horror. Evidentemente, los zombies/infectados de Corea del Sur no son una novedad como la citada película japonesa, sino que beben, y mucho, de lo que ha dado el cine de zombies fuera de sus fronteras durante el siglo XXI. Aunque ya estaba inventado, podríamos decir que la nueva moda/pistoletazo de salida, tuvo lugar con 28 días después (2002) y Amanecer de los muertos (2004). Sea como fuere, los surcoreanos saben cómo aportar su estilo y ya han ofrecido obras muy destacadas: con Train to Busan formaría un tándem de obligado visionado la serie Kingdom (2019-¿?). Y ojo a los japoneses con I am A Hero (2015) o One Cut of the Dead (2017). Hay zombies con ojos rasgados para rato.


