The Taint
Manchas de sangre y semen

- Título original: The Taint
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2010
- Director: Drew Bolduc, Dan Nelson
- Guión: Drew Bolduc
- Intérpretes: Drew Bolduc, Colleen Walsh, Cody Crenshaw
- Argumento: El agua de Norteamérica está contaminada y todos los hombres que la beben se convierten en degenerados misóginos, de monstruosos penes, que se dedican a violar y matar mujeres. Entre el caos, Phil O’Ginny lucha por no sucumbir a la plaga…

The Taint es, directamente, una patada en las gónadas al cine comercial, a muchos valores estadounidenses y una broma “trash” que sigue los pasos de producciones clásicas como Street Trash, Slime City o Deadly Spawn e, incluso, bebe de la desfachatez visual del “splatter” japonés moderno (Samurai Princess, Robo Geisha o Vampire Girl Vs. Frankenstein Girl). En definitiva, una cinta gore de limitados recursos, que a pesar de no exponer aberraciones únicas (preguntadle a Olaf Ittenbach si no está todo inventado), consigue su propia identidad dentro de un panorama cargado de mediocridad, aunque esta personalidad propia se cimiente en el amplio muestrario de penes reventados al que asistiremos. Mala baba y humor bruno, a partes iguales, envuelven una sátira sobre el machismo que, desde luego, funciona mejor como festival sangriento antes que como cine denuncia; su acercamiento a la protesta social queda empañado delante de bestias pardas como A Serbian Film, pero acabó siendo mucho más divertida para éste vuestro escribano. Precisamente ese divertimento refleja la elevada nota que humildemente le he colocado, no valoro nada más que mi propio disfrute.
No quiero engañar a nadie, el ajustado presupuesto sitúa a The Taint dentro de la categoría de Serie Z, de forma casi inmediata. Este corsé económico deja expuestas unas actuaciones y capacidades técnicas que seguro molestaran a los amantes del cine más comercial, incluso herirá profundamente la sensibilidad de cierto público, como aquellos cerdos homófobos y machistas a los que precisamente ataca la cinta; dicho público debería alejarse de esta gamberrada a una prudente distancia moral y ahorrarse, desde ya, los comentarios negativos. Sin embargo, tales defectos y obstáculos pecuniarios definen la esencia de un experimento libre en su manufactura y discurso; algo que resulta un soplo de aire fresco en una situación, la del cine de terror independiente, que se sostiene tan solo por productos de esta índole. Producto cargado de calidad, entendiendo como calidad el respeto para con el cinéfilo, que sus autores se han esforzado en proyectar sobre su trabajo a golpe de sudor, consoladores y bolsas de sirope. Un servidor aplaude esta actitud frente al poder del talonario; imaginativa y provocativa sobredosis de autenticidad, algo que en su día fue siempre estandarte del cine “underground” (¿os acordáis de Pink Flamingos?)… me quedo con la mejor técnica 3D de todas: el encanto de la imperfección
Lo mejor: El despliegue gore, la frescura de ideas, la comedia que valida escenas muy fuertes y, en general, el atrevimiento superlativo de toda la cinta. Mención especial para la BSO.
Lo peor: Algunas escenas videocliperas se alargan demasiado, los escenarios son monótonos.



