Habitacion numero 25

Pesadillas, imágenes obsesivas, malos sueños, digestiones inquietantes, alucinante enfermedad, noches eternas…
Intentamos revivir, en el terrorífico celuloide, el vago escalofrió sufrido en el espeso amanecer. Convulsión que a los pocos minutos olvidamos, estremecimiento del que ignoramos su causa y volvemos, no muchas horas después, a enfrentar. Solos ó acompañados, en un calido colchón ó en una miserable caja de cartón, tristes ó alegres. Desconocemos afortunados el riesgo que conlleva cerrar los ojos en busca de descanso y es que…
¿Hay algo más horrible qué una pesadilla?


