The Dead and the Damned

Los zombis regresar al viejo Oeste

The Dead and the Damned

No creo en la mezcla de western y zombis. La propia experiencia me ha convertido en un tipo desconfiado, pesimista y escéptico en dicha materia. Todavía recuerdo con dolor aquella doble sesión de wester zómbico que incluía despropósitos del calibre de El Maldito Oeste y Wanted: Vivos o Muertos.

Ahora nos llega The Dead and the Damned, nuevo western con zombis de por medio, escasísimo presupuesto, y un argumento ciertamente delirante: un par de mineros, llevados por la fiebre del oro, encuentran un meteorito que creen repleto de preciosas esmeraldas. Al abrirlo dejarán libre un agresivo virus que convertirá a todos los habitantes del poblado en rabiosos mutantes (llámense también zombis y/o infectados).

Exam

No vale hacer trampas.

Exam

Ver ficha completa



Exam

1.- INTRODUCCIÓN: Vamos a jugar a las suposiciones. Supongamos que a alguno de vosotros habéis pasado por una situación similar, sobre todo los que trabajéis o hayais trabajado para una franquicia tocha o una empresa de renombre. Me refiero a entrar en una sala, sentarte con un numero indeterminado de deconocidos, un papel en blanco en la mesa con su respectivo boli/lápiz y la inevitable incertidumbre de que no sabes muy bien lo que va a pasar. Yo sí lo he pasado, y más de una vez, y os puedo decir que es bastante agobiante, sobre todo cuando notas tensión en el ambiente y te das cuenta de que hay alguien en el grupo que sí sabe de que va y no tiene niguna intención de desvelar nada. Si coincide que necesitas el trabajo para comer, la presión aumenta, si no puedes tomártelo como un aprendizaje. ¿Nunca os han hecho ese text del tipo: hay una guerra nuclear y tienes que elegir 6 personas de 12 para “salvar”?. A mi me encantó, sobre todo porqué te das cuenta de los valores de la gente que se sienta cerca de ti y que, a lo mejor, serán tus futuros compañeros. Rapidamente pillas al machista, al que no sabe/no contesta, el que se lo toma a coña, al que rezuma prejuicios…Bien, pués esta películas es algo parecido, pero con un tono cruel que al mismo tiempo le confiere un inusitado interés y una cierta inverosimilitud que, en conjunto, no afecta demasiado al resultado final de la película.

Lo mejor: La idea en su conjunto

Lo peor: La falta de verdadera tensión y el exceso de estereotipos


Eldorado 3D

Musical, terror y comedia... ¿alguien da más?

Eldorado 3D

Hoy os haré una confesión: al margen del terrorífico, mi género cinematográfico favorito es el musical. Dadme a un protagonista que, sin venir demasiado a cuento, se ponga a bailar y cantar como un poseso, y me haréis el tipo más feliz de la tierra (en realidad creo que no estoy descubriendo nada nuevo… algo de esto ya comenté en su momento a raiz de la reseña de Repo! The Genetic Opera).

Es más, si alguien me pregunta cuál es mi película favorita de todos los tiempos (nuevamente al margen del cine de terror), mi respuesta será contundente: The Blues Brothers (John Landis, 1980), conocida en España como Granujas a todo ritmo; mi remedio casero contra la depresión sobrevinida.

Someone's knocking at the door

Cuestión de atributos

Someone's knocking at the door

Ver ficha completa



Someone's knocking at the door

Ray está solo en su habitación de la residencia para estudiantes de medicina, y se acaba de inyectar una dosis de heroína. Alguien llama a la puerta; una vez, dos. El chico, con el aturdimiento propio de la sustancia, abre y se encuentra con una chica desnuda y excitada que está deseando follárselo. O eso le dice.

Así comienza “Someone’s Knocking at the Door”, y os aseguro que la conclusión de esta escena es brutal e iconoclasta, tanto por sí misma como dentro del género. Por momentos así, que la productora se ha encargado de promocionar a bombo y platillo, estaba deseando ver esta película. No han dudado un segundo en poner en la portada palabras como “brutal” o “depravada” pero, a la vez, todo ello con un envoltorio cool. Y lo bueno es que lo que uno se encuentra es casi lo que promete.

Lo mejor: Los crímenes.

Lo peor: El clímax.