Lo última de Romero está más muerta que sus propias criaturas
Tras las primeras noticias y avances de Survival of the Dead me invadieron, al instante, un par de sensaciones. La primera fue comprobar cómo mis ganas y mi predisposición a disfrutar de la nueva aportación de George A. Romero al universo zombi, seguían prácticamente intactas, pese al revés que supuso en su momento El Diario de los Muertos (Diary of the Dead, 2007).
La segunda sensación, mucho más centrada en la película, fue la de que Romero estaba dispuesto a arrojar una mirada irónica, arropada con altas dosis de humor y gamberrismo, sobre un género que él mismo contribuyó a levantar 40 años atrás, cuando en 1968 filmó su ópera primera y, a la postre, su gran obra maestra: La Noche de los Muertos Vivientes (Night of the Living Dead, 1968).
Lo mejor: Algunas imágenes muy puntuales que rememoran a un Romero aceptable.
Lo peor: Todo lo demás: historia, personajes, diálogos, efectos, fotografía... zombis