Two Eyes Staring

Una mirada que no se puede olvidar

Two Eyes Staring

En la más pura tradición gótica de fantasmas, nos llega desde Holanda, Two Eyes Staring (Zwart Water) de Elbert van Strien. Recientemente estrenada en Holanda, y con buenas críticas por cierto, esta cinta no trabaja con un guión rebuscado; pero aunque la historia resulte bastante manida, siempre me parece interesante retornar a los enfoques clásicos del terror si se realiza con la calidad que el trailer indica. Un enorme caserón en la campiña, niños que son acosados por fantasmas, secretos del pasado y mucho M.R. James, en una cinta que jugando con una fotografia helada y, por desgracia, los habituales sobresaltos tan en boga actualmente, se me antoja un bocado sabroso y trabajado, con ese ligero toque europeo que resulta tan digno. Teniendo en cuenta, como está el pananorama actual, hechó en falta ese estilo gótico (ó digamos que hasta victoriano) en las películas de horror sobrenatural. Un punto que no te hacía saltar del asiento constantemente (como parecen insistir los productores modernos) pero te imbuia de inquietud y tensión durante todo el metraje. La lucha de un director por el esquivo escalofrio del espectador frente al impacto directo basado en la acción y no en el ambiente.

Bottomfeeder

La criatura del pantano está cachonda

Bottomfeeder

Joe Angell es un policía de mal carácter que emprende, con furia asesina, la tarea de dar caza a una monstruosidad salida desde un oscuro río de California. Este monstruo, creado a partir de desechos tóxicos, una mutación mitad hombre mitad pez, tiene un gusto especial por las jovencitas y parece que su mayor obsesión es esparcir su semilla, aun a disgusto de las chicas que se encuentra en su periplo. ¡Corre Joe! Solo tu puedes evitar que más bellas chicas sean violadas en la profundidad del bosque.

¡Cantad loas y aleluyas! Cuando algunos cerebros, como el mío, todavía andamos recuperándonos del bizarro show que supuso la casposa Black Devil Doll, de los desquiciados hermanos Lewis; ahora nos anuncian a bombo y platillo su nuevo “fiasco”: Bottomfeeder. Según ellos, un homenaje oscuro a las películas de monstruos violadores (vale, en este mismo momento que cualquier fémina deje de leer la noticia) Este remedo de sub-género, tiene sus bases en la grandiosa Creature from the Black Lagoon (1954), pero sustituyendo cualquier elemento romántico por elementos más viscerales y prácticos, ¿ó es que un horrible monstruo marino no puede darse el gustazo con una bella humana? Sea como sea y sin ninguna imagen todavía, Bottomfeeder, nombre que hace referencia a los peces que se alimentan en los fondos acuáticos, promete grandes dosis de desnudos femeninos gratuitos, escenas descacharrantes y efectos especiales de tío vivo de feria. Con solo estar a la altura de psicotronias como Humanoids from the deep ó Con la bestia dentro (1982), un servidor estará más que satisfecho.

Deadtime

Los viejos rockers SÍ acaban muriendo

Deadtime

El chileno Tony Jopia dirige la producción británica Deadtime, sangriento slasher protagonizado por Love Meets Murder, una popular banda de metal que se encuentra en sus horas más bajas y se encierra, durante un fin de semana, en un destartalado estudio de Wednesbury con el objetivo de componer un nuevo y exitoso disco que relance su carrera artística.