Sickle
Ley y orden, sangre y visceras

Con ecos de Maniac Cop, película de culto protagonizada por Bruce Campbell en 1988, nos llega desde Estados Unidos una producción independiente que no oculta sus cartas. Robert Conway escribe y dirige Sickle, thriller violento y sicótico, donde tenemos a la incombustible Tiffany Shepis (la scream-queen asidua en las noticias de Almas Oscuras e incapaz de decir no a un proyecto que incluya buenas dosis de sangre) y al no menos “promiscuo” Kane Hodder (conocido por ¿interpretar? a Jason Voorhes en muchas entregas de la saga Viernes 13)
El sheriff Slade Sickle (Hodder) posee un insaciable apetito por aplicar implacable el peso de la ley sobre todo lo que crea delictivo. Cuándo una stripper (Shepis), un drogadicto, un DJ y un camarero, recién llegados a la ciudad de Sickle, comente el error de saltarse un stop, se convierten en el próximo objetivo del demente sheriff. Solo la sangre, las balas, y la mutilación saciaran la sed de justicia de Sickle

