Eaters

El spaghetti-zombi resurge (otra vez) de sus cenizas

Eaters

Regresa el spaghetti-zombi (infragénero que causó furor en los 70, con la divertida Nueva York bajo el terror de los zombis al frente) de la mano de los desconocidos directores italianos Luca Boni y Marco Ristori, y bajo la atenta mirada de Uwe Boll en calidad de productor del evento.

Eaters cuenta la historia de un par de cazadores de muertos vivientes, Igor y Alen, que unen sus fuerzas con el científico Gyno, para encontrar una respuesta definitiva que explique la razón del fin de la raza humana.

Buried

Los espacios son cada vez más estrechos

Buried

El realizador español Rodrigo Cortés, quién nos sorprendió a muchos con su infravalorada ópera prima Concursante, vuelve a ponerse tras las cámaras para dirigir Buried, un proyecto rodado en España pero con clara vocación internacional, a tenor del actor escogido para interpretar el papel protagonista: el norteamericano Ryan Reynolds (The Amitvylle Horror, Blade:Trinity).

Buried cuenta la historia de Paul, un contratista norteamericano que trabaja en Irak y que, tras un ataque de la insurgencia iraquí, abre los ojos en un ataud sin más compañía que un mechero y un teléfono móvil. El tiempo corre en su contra si quiere salir con vida….

The Canyon

Pongamos todo de nuestra parte para que las cosas salgan mal...

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The Canyon

Ya sea un ejército de aves intentando acabar con nosotros a picotazos (Los Pájaros, 1963), la actitud rencorosa y vengativa de la fauna de un bosque australiano (Largo fin de semana, 1978) o un extraño virus de origen vegetal que nos aboca al suicidio colectivo (El Incidente, 2008), lo cierto es que el cine de terror siempre ha sido un buen aliado de la madre naturaleza a la hora de devolvernos (como seres humanos) parte del daño y el deterioro que llevamos causándole durante cientos de años.

Sin embargo, los medios de autodefensa empleados por la naturaleza no siempre han sido tan sofisticados como los mencionados en el párrafo anterior. En muchas ocasiones no ha necesitado ni de plagas de carácter bíblico, ni de animales airados, ni de vegetales furiosos para preservar su propia integridad. Le ha bastado (y sobrado) con un único elemento a su favor: la desbordante estupidez del ser humano.

Lo mejor: ¿Por qué un aprobado justo? Sigue siendo un survival. Hombre contra naturaleza. Y sigo siendo un incondicional del subgénero.

Lo peor: Los protagonistas actúan, demasiado a menudo, de manera totalmente ilógica y en contra de sus propios intereses.


Nine Miles Down

El diablo es una preciosa mujer rubia...¿ó no?

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Nine Miles Down

Supongo que no es la mejor manera de empezar una reseña, pero he de reconocer lo mucho que me ha costado empezar a escribir sobre Nine Miles Down desde que la vi. Principalmente por dos motivos:
Es complicado reseñar una película que basa todo su argumento en la trampa y en el engaño constante al espectador, y no me refiero al estilo de películas intensas como Triangle, si no todo lo contrario. Es decir, no estamos ante un guión elaborado, si no más bien frente al continuo juego de saber si el protagonista de la historia esta viendo la realidad ó todo está en su cabeza. Por nombrar un ejemplo famoso (y tomándome alguna licencia), podría decirse que estamos ante La Escalera de Jacob de serie B.
Además, como segundo motivo, la película resulta decepcionante en ciertos aspectos porque si todo se trataba de resolver el caos mental que tiene su protagonista, en un sentido blanco ó en un sentido negro, lo hace pero con bastante poca elegancia y unas lagunas arguméntales que resultan demasiado evidentes para una historia lineal y de trampa fácil. Así que quería dejar pasar un tiempo para calmar el estupor mental que me habían provocado dichas lagunas tan evitables.

Con lo cual no sabía como abordar esta reseña, sin desvelar nada del guión, puesto que la película acabaría por perder cualquier interés para aquel minimamente interesado. E insisto en este aspecto, porque aunque Nine Miles Down tenga los defectos comentados más arriba; no deja de enganchar por su corta duración, una eficaz protagonista femenina y la incertidumbre clásica de: “será una paranoia ó será todo verdad”. Amén de unos efectos visuales muy logrados y ese saborcillo bizarro que deja la mezcla de algunas escenas muy bien hiladas con otros momentos que rozan el patetismo más descarado. Por lo que desecharla como basura no es algo tan inmediato.

Lo mejor: Lo acertado del tratamiento visual de la locura y Kate Nauta que no es solo una cara bonita.

Lo peor: La explicación final no me gustó, fallos arguméntales demasiado obvios y lo chabacano de ciertas escenas.