Godzilla, Japón bajo el terror del mosntruo

El terror invisible de cincuenta metros

Godzilla, Japón bajo el terror del mosntruo

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 5/5

Godzilla, Japón bajo el terror del mosntruo

Animado por el inminente estreno de Godzilla: rey de los monstruos, la secuela de la adaptación americana que hizo Gareth Edwards en 2014, por fin he decidido escribir sobre una de las películas más importantes en mi pequeño mundo de aficionado.

Antes de entrar en materia, me gustaría aclarar que la versión sobre la cual se hará referencia será siempre el corte original japonés de Ishirô Honda, previo a los recortes e insertos comerciales por parte de la distribución americana, con los cuales la propia Toho estuvo conforme. Creo importante constatar esto, puesto que la simple existencia de una versión suavizada de una película tan socialmente comprometida habla directamente de lo afilado de su discurso y de lo potente que fue y sigue siendo hoy en día.

Tendemos a considerar el cine de monstruos gigantes, el kaiju eiga, como un subgénero más próximo a la serie B, el explotation o directamente al trash. Y esto es totalmente lícito, puesto que la gran mayoría de producciones de este cariz forman parte directamente de cualquiera de estas subcategorías. De hecho, la evolución de la serie originada a partir de esta ‘Japón bajo el terror del monstruo’ acabaría derivando, y más de una sola vez, en títulos que harían las delicias del público de cualquier doble sesión de medianoche. Y es por eso, justamente, que esta primera (y única en su propio universo) entrega del rey de los monstruos suponía un golpe sobre la mesa. Puesto que no solo la potencia de su núcleo en forma de metáfora era devastadora, sino que suponía una total declaración de intenciones a favor de la narrativa fantástica más extrema como comunicadora de primer nivel. Honda, apoyado por la Toho, que se veía deslumbrada por el reciente éxito de otras producciones monstruosas como ‘King Kong’ o ‘El monstruo de tiempos remotos’, creían en un proyecto que, pese a su carácter más freak, tenía capacidad más que suficiente para hablar sin tapujos de una de los problemáticas más serias y preocupantes del momento.

Lo mejor: una metáfora afilada capaz de traspasar los tejidos sociopolíticos mejor hilados.

Lo peor: que siga despertando recelo bajo el estigma de las "películas de monstruos".


Doctor Sueño

El mundo volverá a resplandecer.

Doctor Sueño

Danny Torrance, aquel niño que recorría en triciclo las siniestras habitaciones del Hotel Overlook, es ahora un adulto con muchos problemas. Ha aprendido a controlar en parte sus visiones y trabaja en un asilo de ancianos donde los ayuda a morir en paz cuando llega el momento. Por eso le llaman Doctor Sueño.

Desde que Stephen King publicase Doctor Sueño en 2013, mucho se ha hablado sobre su paso a la gran pantalla. Esta secuela de una de sus novelas más populares, El resplandor, de 1977, que diera lugar tres años más tarde a la obra maestra de Stanley Kubrick (no obstante, siempre criticada por el escritor) fue comprada por Warner Bros. Aunque se escribió el guión, no se atrevieron a producirla hasta el gran éxito de IT. Parte I (2017). El director elegido, uno de los valores en alza del cine de terror reciente: Mike Flanagan. Además, se encargó de reescribir el guión. Recordemos que Flanagan se ha labrado un nombre en el género con películas como Oculus: El espejo del mal (2013), El juego de Gerald (2017), pero sobre todo la enorme primera temporada de La maldición de Hill House (2018). Doctor Sueño tiene todas las papeletas para ser un primer gran éxito de taquilla en cines.

3 From Hell

Vuelven Rob Zombie y sus renegados.

3 From Hell

Por lo que a mi respecta, La casa de los 1.000 cadáveres (2003) y Los renegados del diablo (2005) están entre lo más destacado del cine de terror de este siglo XXI. Sin embargo, también en lo que a mí respecta, su director, Rob Zombie, no ha vuelto a ofrecer este nivel. Sus Halloween (2007 y 2009) estaban bien rodadas, pero se me olvidaron rápido. Con The Lords of Salem me he dormido las dos veces que he intentado verla, y 31 (2016), que parecía una vuelta a sus inicios, se quedó entre poco y nada, aunque tampoco ayudó que llegase por aquí muy recortada. Por eso, aunque no termino de fiar de lo que ha podido hacer con 3 From Hell, entre la duda hay motivos para festejar. Y es que vuelven los grandes personajes de sus dos primeras películas. Al menos, tres de ellos: Baby Firefly (Sheri Moon Zombie), Otis Firefly (Bill Moseley) y Capitán Spaulding (Sid Haig).

De la sinopsis poco se sabe, aunque según el teaser, todo parece indicar que, en el aspecto visual y tratamiento del género, estamos más cerca de Los renegados que de La casa. Más rollo grindhouse, con grano en la imagen y locura desatada en pleno día. Y a estos tres jodidos locos les acompañarán, como siempre, un interesante reparto de secundarios de lujo dentro del terror y la serie B: Dee Wallace, Danny Trejo, Clint Howard o Emilio Rivera.

Dead Man´s Shoes

Es la casa del Diablo...

Dead Man´s Shoes

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Dead Man´s Shoes

Richard siempre fue protector con su hermano menor Anthony , un joven con discapacidad. Pero cuando Richard abandona el pueblo para unirse al Ejército, Anthony cae bajo la influencia de Sonny, un traficante de drogas.

Comienzo esta crítica de una forma poco ortodoxa, hablando de un hecho personal: vivía con mi pareja en un piso alquilado en pleno centro de la ciudad, un precioso piso situado en una de las calles más ruidosas y más inhabitables de la urbe. Una noche cualquiera, vi que mi pareja estaba viendo This Is England ’86, una miniserie que servía como secuela a la película homónima.

Lo mejor: sin caer en el spoiler, la escena que tiene que ver con el consumo involuntario de drogas,magistral.

Lo peor: algo que tiene que ver con el destino de Anthony, que no es lo suficientemente creíble.