Cementerio de animales: Del libro al remake.

A veces, es mejor estar muerto.

Cementerio de animales: Del libro al remake.

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En 1983, Stephen King publicó una de sus novelas más populares. Llegaba Pet Sematary, aka Cementerio de animales. Una tirada, sin precedentes para la época, de 700.000 unidades. Y eso que, durante el primer borrador, tanto la mujer de King como amigos y su propio editor, le animaron a dejar el proyecto. Sin embargo, el genio de Maine se puso manos a la obra, cambiando unas cuantas cosas. Lo llevó a un terreno macabro, al que pertenecen, según el propio escritor, los peores temores de los adultos. De ahí que él mismo siempre ha reconocido que se trata de uno de sus trabajos más personajes. No por nada, varios personajes y situaciones que se narran, están basados en hechos reales. Por ejemplo, King tenía un gato que fue atropellado por un camión, en una localización muy similar a la que describe en sus páginas. Un camión también dio un buen susto al escritor, que estuvo a punto de ser arrollado. Luego está el tema de la muerte, la perdida de seres queridos y cómo encarar el dolor que ello produce. No es algo que sea ajeno en su bibliografía.

Durante la tormenta

Me cuesta tanto olvidarte

Durante la tormenta

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

Durante la tormenta

Como decía Emmett “Doc” Brown, alterar los acontecimientos del pasado podría implicar una paradoja en el espacio-tiempo. Esto que nos parecía tan complejo de entender pero que tanto nos molaba cuando veíamos “Regreso al futuro”, es mucho más comprensible cuando visionas “Durante la tormenta”. O lo que es lo mismo, cómo una acción positiva puede desencadenar algo negativo y con consecuencias terribles en las vidas de los protagonistas.

Bajo esta premisa arranca la tercera película que Oriol Paulo dirige para la gran pantalla y con la que, como ya hiciera con “El cuerpo” (2012) y “Contratiempo” (2016), el barcelonés consigue un producto final trabajado, muy entretenido y de ínfulas hitchcockianas.

La película encandila a los nostálgicos como yo con constantes guiños a los 80’s, utilizando temas musicales como “Time after time” de Cyndi Lauper (1983) o “Baby, I don’t care” de Transvision Vamp (1989), y homenajeando claramente al Zemeckis y su maravillosa “Regreso al futuro” (Nico en patinete al más puro estilo Michael J. Fox, ese rayo que cae sobre el reloj del colegio y, por supuesto, la tormenta que es capaz de modificarlo todo. Además, cuando Vera y David van al cine, en la sala proyectan otras dos películas de Zemeckis: “Náufrago” y “Contact”)

Aunque la gran fuente de inspiración de la que bebe esta cinta resulta ser el argumento de “Frecuency” (Gregory Hoblit, 2000). Para aquellos que no se acuerden o no la hayan visto sólo recordar que era la historia de un detective de homicidios que lograba contactar con su difunto padre a través de una señal de radio alterada por una especie de aurora boreal. También, los aficionados a la ciencia ficción podrán apreciar la influencia de “La zona muerta” (David Cronenberg, 1983), ya que cuando Vera da la mano percibe cosas, al más puro estilo Johnny Smith.

Lo mejor: con su elaborada trama consigue el gran logro de mantener la intriga del espectador durante todo el metraje. La historia nos atrapa desde el inicio.

Lo peor: con su elaborada trama consigue ir creando unas altas expectativas en el espectador que se ven algo frustradas en su desenlace.


Siempre hemos vivido en el castillo

¿Te gustó La maldición de Hill House? Apúntate esto YA.

Siempre hemos vivido en el castillo

Me llamo Mary Katherine Blackwood. Tengo dieciocho años y vivo con mi hermana Constance. A menudo pienso que con un poco de suerte podría haber sido una mujer lobo, porque mis dedos medio y anular son igual de largos, pero he tenido que contentarme con lo que soy. No me gusta lavarme, ni los perros, ni el ruido. Me gusta mi hermana Constance, y Ricardo Plantagenet, y la Amanita phalloides, la oronja mortal. El resto de mi familia ha muerto.» Con estas palabras se presenta Merricat, la protagonista de Siempre hemos vivido en el castillo, que lleva una vida solitaria en una gran casa apartada del pueblo. Allí pasa las horas recluida con su bella hermana mayor y su anciano tío Julian, que va en silla de ruedas y escribe y reescribe sus memorias. La buena cocina, la jardinería y el gato Jonas concentran la atención de las jóvenes. En el hogar de los Blackwood los días discurrirán apacibles si no fuera porque algo ocurrió, allí mismo, en el comedor, seis años atrás.

Shirley Jackson escribió seis novelas, más de cien relatos, dos libros autobiográficos y media docena de escritos infantiles, además de varios ensayos. Su primera novela fue The Road Through the Wall (1948), donde podemos observar como su estilo y modus operandi se abren paso, en su relato descriptivo de una pequeña ciudad de América, convirtiéndola por temática casi en una pieza complementaria de La Lotería. Para publicitar se les ocurrió a sus editores afirmar que su autora había practicado brujería, cosa que molestaba a Jackson ya que pensaba que se banaliza su trabajo. Otras novelas fueron: Hangsaman (1951), The Bird’s Nest (1954), The Sundial (1958) y La maldición de Hill House (1959). Precisamente de ésta última ha salido su adaptación más popular con la serie que estrenó Netflix en 2018. Para mí, de lo mejor, ya sea en cine o televisión, que pudimos ver durante el año pasado.

The VelociPastor

Mitad hombre. Mitad dinosaurio. Todo sacerdote.

The VelociPastor

Después de perder a sus padres, un sacerdote viaja a China, donde hereda una misteriosa habilidad que le permite convertirse en un dinosaurio. Una prostituta le convence para usar este poder para luchar contra el crimen, y ninjas.

¿Cómo os habéis quedado con la sinopsis? ¿Y con el trailer? Pues si todavía estáis conmigo, seguro que estáis deseando haceros con amigos, unas buenas cervezas e intentar disfrutar lo más ebrios posibles de una de esas pelis cutres que apuntan a culto entre los degustadores de la caspa más casposa.

Todo esto empezó a gestarse en 2011 con un corto del mismo nombre dirigido por un tal Brendan Steere, una especie de homenaje grindhouse rodado con 500 dolares. Y como viene sucediendo últimamente con otras propuestas del estilo, logró cierto ruido en internet y, poco a poco, se fue convirtiendo en largometraje. Antes, Steere ya consiguió saltar al largo con Animosity (2013), una propuesta de terror que no se ha visto apenas en ningún sitio fuera de USA. Desconozco el presupuesto con el que ha contado para The VelociPastor, la película, pero no creo que sea de mucho más que esos 500 dólares del corto. Quizás, algunos más para pagar más bocadillos a los actores durante el rodaje.