Attack of the Adult Babies

Pañales king size

Attack of the Adult Babies

Dos adolescentes irrumpen en una remota mansión rural y roban documentos de alto secreto. No saben que ese lugar es también el sitio donde un grupo de hombres de mediana edad y millonarios van a refugiarse de las tensiones de la vida cotidiana poniéndose pañales y complaciendo sus perversos caprichos. Esta grotesca asamblea pretende reabastecer la economía mundial por medios muy siniestros, enfermos y monstruosos. ¿Ha llegado el cambio?

El próximo 26 de Agosto, dentro del marco del festival británico “FrightFest”, tendrá lugar la premier de “Attack of the Adult Babies” (o simplemente “Adult Babies”), una locura que promete sacar a la palestra el humor inglés más chabacano y grotesco. Ese que nos gusta desde “The League of Gentlemen”, gracias al cinismo del que saben hacer gala los habitantes de la pérfida Albión. Si el proyecto puede considerarse realmente horror o no sería otra guerra, pero lejos de sustos o apariciones fantasmales, parece que la extraña residencia donde tiene lugar la acción estará plagada de esa hemoglobina escatológica que tanto nos gusta por estos lares.

A Night in the Cabin

Que vienen los asesinos suecos

A Night in the Cabin

Cuando una pareja visita una remota cabaña y se cruza con un extraño aficionado a las mentiras peligrosas, sus vacaciones tomarán un dramático giro.

Poco más de doce mil euros para crear un slasher. ¿Hace falta más? En los buenos tiempos desde luego que ese dinero era presupuesto más que de sobra, una buena portada y ya teníamos otro título al que dar salida vía videoclub. Luego, como objetivo secundario, podíamos estar ante un proyecto mejor o peor, sobre todo juzgado por el número de muertes que ofrecía y su truculencia. ¿Dónde se situará “A Night in the Cabin”? Resulta difícil suponerlo, el primer dato que nos despista sería su origen: un slasher sueco no es algo que veamos todos los días, no suele ser una nación que se prodigue dentro de los géneros bastardos. Sin embargo, ya sólo ubicar la trama en unos parajes tan hermosos, por fin la típica cabaña está situada junto a un frío lago sueco, le aporta un plus a esta producción, que además parece haber aprovechado muy bien su escaso montante en metálico.

Dead Shack

Vacaciones en familia versión zombi

Dead Shack

Un grupo de adolescentes acompañan a sus padres en una escapada de fin de semana. ¿El destino? Una cabaña aislada en el bosque donde pronto se encontrarán luchando contra una grave amenaza a sus vidas. No sólo deben salvar a sus padres fiestero y borrachos, también acabar con un vecino cruel cuya fijación es usarlos como alimento para su familia de no-muertos.

¿Comedia? ¿Muertos vivientes? Antes de que os arranquéis los ojos echadle un vistazo al tráiler de “Dead Shack”, un breve minuto que trae la promesa de una especie de “Las vacaciones de una chiflada familia americana”, protagonizada en 1983 por un Chevy Chase venido arriba, mezclada con la típica amenaza zombi, regada generosamente con fluidos rojos y humor puramente norteamericano. Salvo que la película es canadiense; y es que este país está muy activo en lo que a explotar el género se refiere, pues “Dead Shack” es una perfecta muestra de tópicos y gracietas, sólo hace falta ver su simpático póster, ya vistas en múltiples ocasiones. Sin prejuicio alguno, la mejor manera de abordar el cine, precisamente de zombis, agotado en cuanto a propuestas argumentales novedosas.

68 Kill

Mujeres malas, mejores hábitos

68 Kill

El mantenimiento de sistemas sépticos no es la vida laboral perfecta, pero Chip es un tipo sencillo y tiene una gran novia llamada Liza, así que en general está contento. Claro que ella complementa sus ingresos haciendo favores sexuales a un hombre maduro con pasta, pero cada relación tiene sus propias complejidades. Cuando Liza sugiere librar a su malvado benefactor de un buen pellizco de dinero en efectivo, Chip comienza a ver una cara de su chica que nunca supo que existía… o quizás nunca quiso admitir.

Ahora tiene un arma en la mano, una chica en el asiento de copiloto, y menos de 24 horas para encontrar la forma de salir del lío en que se ha metido.