The Lost Case

De cámara en mano y ojos rasgados

The Lost Case

El popular programa de televisión “Ghost Doctor TV” goza de su mejor momento de audiencia. Con una perspectiva en primera persona, el público está enganchado a las aventuras y desventuras de Itt y Por, sus dos protagonistas. Pero todo cambiará cuando vea la luz este documento recogiendo las imágenes del caso que investigaban antes de su desaparición.

Ni siquiera los orientales son inmunes a los cantos de sirenas del found footage. “The Lost Case”, “มือปราบสัมภเวสี” en su idioma original, enfrenta la dinámica de los cazadores de fantasmas que terminan cazados contra folclore y mitología tailandeses. También es cierto que parece aprovecharse del formato para esconder su bajo presupuesto y pocas ganas de innovar, pues las imágenes conocidas hasta la fecha no revelan más que las mismas dinámicas que lastran al found footage desde hace años: gritos y un pobre desarrollo entre epilepsia y mala iluminación. Yo pensaba en su momento que esta nueva moda nos traería aproximaciones originales al terror, pues adentrar al espectador en la visión subjetiva debería ser una forma estupenda de sumergirlo en la tensión, con redondear un poco la trama tendríamos productos de infarto. Sin embargo, nos encontramos ya en 2017 y parece que el “subgénero” ande en plena decadencia, dándole vueltas a los mismos escenarios.

It Came From the Desert

La adaptación del vídeo juego

It Came From the Desert

¡Las hormigas gigantes surgidas de las pruebas nucleares en el desierto han vuelto!

A todo el mundo le vendrá a la mente “Them!”, el clásico de 1959, cuando se enfrente al tráiler de “It Came From the Desert”, pero en realidad estamos ante la adaptación de un vídeo juego – más bien secuela – editado en 1989 para Amiga; se trata de una de las aventuras gráficas primigenias, un poquito posterior al gran “Manic Mansion”. Reconozco que no lo he jugado, aunque por la época se alababa su sentido del humor, especialmente por alimentarse sin remilgos de los clichés de las películas de ciencia ficción barata de los años cincuenta. Y así el círculo se cierra, pero esta vez la película, que será estrenada antes de que acabe el año, poco tiene que ver con la década dorada, en cuanto a tartas de manzana sobre los alfeizares de las ventanas se refiere. Podéis observar por su tráiler que nos encontramos ante una serie B con fuertes tintes cómicos ubicada en la actualidad (¿motocross?), donde creo que el público se va a poner rápidamente del lado de las hormigas.

Alien Covenant

Mahonesa cortada

Alien Covenant

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Alien Covenant

Había muchas, muchísimas ganas de ver la nueva entrega del universo Alien de mano de su creador, Ridley Scott. El tráiler prometía un regreso a los aromas de sus dos primeras entregas con una considerable distancia del capítulo Prometeus, que tan poco había convencido a los fans acérrimos de la franquicia. Pero un tráiler no es una cinta… bien lo sabe cualquier cinéfilo y la alianza a la que hace referencia el título (pues ese es el significado del apellido de la entrega) es un mejunje, no demasiado bien casado, entre las ideas del Alien original y una desganada continuación de la odisea iniciada en la anterior cinta de Scott.

La nave “Covenant” parte con miles de colonos en estado de hibernación a la conquista y terrificación de un nuevo planeta. Un accidente interrumpe la travesía y despierta a la tripulación que descubrirá, así, la existencia de un planeta también habitable del que además reciben una señal de carácter indudablemente humano. Cuando aterricen en la superficie de este nuevo Edén descubrirán una amenaza de la que les será muy difícil escapar.

Lo mejor: la premisa inicial y su conclusión.

Lo peor: David y todo lo que trae de Prometeus.


Dead Awake

Peadilla en bucle

Dead Awake

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1/5

Dead Awake

Abro los ojos y contemplo un paisaje familiar: los oropeles de mi lujoso salón, decorado con bustos de mármol que me devuelven unas facciones perfectas, las de un servidor, desde sus pedestales adornados con cenefas de platino. Sin embargo, pronto me embarga una inquietante aprensión, mis miembros parecen haberse mimetizado con los rostros pétreos observándome en silencio. No puedo moverme, únicamente contemplar impotente mi entorno, donde la opulencia y el exceso alrededor del sofá adquiere unas connotaciones siniestras. Pasados unos angustiosos segundos noto una presencia cerca de mí. Aun esforzándome por rechazarla, mi cuerpo se niega a moverse un ápice, hipnotizado por las molduras doradas decorando cada esquina de, antaño acogedora habitación, mi horrenda prisión. Reptando desde la posición de mis piernas noto el peso sobrecogedor de “eso”, un monstruo que desea aplastarme con su peso, robarme el aliento mientras duermo. ¿O no estoy dormido? Y aunque pago el coste de un esfuerzo sobrehumano, consigo dirigir la mirada hacia abajo, ¡viéndolo por fin! ¿Pero qué cojo…

Lo mejor: Sigue siendo los ojos de Jocelin.

Lo peor: Actuaciones "subnormoides"