The Lost Case
De cámara en mano y ojos rasgados

El popular programa de televisión “Ghost Doctor TV” goza de su mejor momento de audiencia. Con una perspectiva en primera persona, el público está enganchado a las aventuras y desventuras de Itt y Por, sus dos protagonistas. Pero todo cambiará cuando vea la luz este documento recogiendo las imágenes del caso que investigaban antes de su desaparición.
Ni siquiera los orientales son inmunes a los cantos de sirenas del found footage. “The Lost Case”, “มือปราบสัมภเวสี” en su idioma original, enfrenta la dinámica de los cazadores de fantasmas que terminan cazados contra folclore y mitología tailandeses. También es cierto que parece aprovecharse del formato para esconder su bajo presupuesto y pocas ganas de innovar, pues las imágenes conocidas hasta la fecha no revelan más que las mismas dinámicas que lastran al found footage desde hace años: gritos y un pobre desarrollo entre epilepsia y mala iluminación. Yo pensaba en su momento que esta nueva moda nos traería aproximaciones originales al terror, pues adentrar al espectador en la visión subjetiva debería ser una forma estupenda de sumergirlo en la tensión, con redondear un poco la trama tendríamos productos de infarto. Sin embargo, nos encontramos ya en 2017 y parece que el “subgénero” ande en plena decadencia, dándole vueltas a los mismos escenarios.




