The Greasy Strangler

Genitales a mansalva

The Greasy Strangler

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

The Greasy Strangler

Padre e hijo viven una extraña relación obsesiva/compulsiva marcada por los recorridos turístico que realizan a la parte disco de Los Ángeles y la presencia de un estrangulador, el cual acaba con sus víctimas mientras está envuelto en grasa. Sustancia a la que el padre, Big Ronnie, parece extrañamente adicto. Todo es idílico en este submundo del ridículo hasta que una mujer muy activa sexualmente se interpone entre ellos. Desatando una batalla por su amor carente de lógica alguna.

Lo mires por donde lo mires “The Greasy Strangler” va de genitales. Los asesinatos, la frustración, la grasa y la música disco son sólo el telón de fondo de una guerra genital que tal vez hubiese tenido más gracia en formato capitular. Porque hora y media de un chiste circular, mero intento de empujar la grosería de forma forzada por la garganta del espectador, resulta agotadora tal y como está expuesta por Jim Hosking como director y Toby Harvard como guionista. Nadie les puede negar el atrevimiento y el colorido del que hacen gala después de su soso cortometraje en “ABC’s of Death 2” (“G is for Grandad”).

Lo mejor: La hipnótica y mongólica banda sonora.

Lo peor: Reincidir en la misma broma: mostrar los genitales protésicos de los protagonistas. "Mu" cansino.


Lavender

Me trae de lado

Lavender

Cuando una fotógrafa, atrapada en un matrimonio fallido, sufre una pérdida de memoria severa después de un accidente traumático, empieza a encontrar pequeñas pistas entre sus fotos que sugieren que ella puede ser responsable de la muerte de parte de su familia. ¿Qué mejor para recuperar la memoria que volver a la vieja granja familiar? ¿O será la locura lo que allí encuentre?

El director Ed Gass-Donnelly (“El último exorcismo 2”) co escribe junto a Colin Frizzell, debutante en busca del éxito rápido con otro producto facilón. Y es que no sé vosotros, pero a mí “Lavender” me parece carne de parrilla de televisión pública un domingo a la hora de la siesta. Aunque huele fenomenal, eso sí. Un intento de seguirle la pista a los estrenos de “Blumhouse”, pero sin mucho interés por el aficionado genuino al horror. Al que, por otro lado, parece destinada la cinta a juzgar como editan el tráiler y diseñan el póster. Otro thriller psicológico, con mucho drama encubierto… Otra película protagonizada por una mujer de mediana edad atormentada por su pasado… Otra casa sin vecinos alrededor… Claro que si tanto me quejo, ¿por qué sigo escribiendo noticias sobre films que ni quiero ver ni me parecen que apunten más que al deterioro del panorama terrorífico?

Day of Reckoning

Caspa CGI

Day of Reckoning

Hace quince años unas criaturas diabólicas surgieron del inframundo de la Tierra con la intención de eliminar a la humanidad. Apodado como el “Día de la caída” – traducción de carácter libre porque me da la gana – por los supervivientes de este holocausto infernal, los últimos guerreros de la humanidad deberán luchar contra las fuerzas de la oscuridad de nuevo, ahora que un eclipse solar ha vuelto a convocar a estas bestias.

Leyendo la sinopsis de “Day of Reckoning” cualquiera podría pesar que se trata de un proyecto ganador. Con ecos de algún video juego de acción de la vieja escuela, tipo “Painkiller”, esta película habla de un marco tan fantástico para la imaginación como es un mundo reconstruido tras el ataque de millones de seres demoníacos. Pero claro, dentro del espectro cinematográfico, semejante escenario requiere para su correcta exposición de al menos una de las siguientes cosas, cuando no las dos: Pasta y/o elegancia.

Lo Mejor y lo Peor de 2016

¿Por la buena senda?

Lo Mejor y lo Peor de 2016

Aunque ligeramente tarde, casi nos hemos olvidado del 2016, os transmitimos nuestro habitual lo “mijol” y lo “piol” del año pasado. En ningún orden concreto, las simpáticas listas de todos los aquí presentes como “reseñadores”. Excepto algún caso especial por exceso de trabajo – ¿Pero dónde paras Tito Jesús? – y otros que se han ido perdiendo por el camino – Manu, I miss you –. En realidad, forúnculos o no, gracias a todos por estar ahí.

Se nota entre nuestras favoritas una clara disposición al terror sobrenatural, dando en el blanco especialmente The VVitch, vista por muchos de forma tardía durante 2016 y The Autopsy of Jane Doe. Lo que sí observo son unas secuencias de películas menos eclécticas de lo habitual; únicamente apostando Mr. Zombie, como es habitual, por el cine oriental (y aunque a mí no me convenció, “The Handmaiden” reconozco que es un pepino cósmico). Pero que eso no os lleve a engaño: 2016 marca una tendencia al alza en cuanto a la “calidad”, algo siempre subjetivo, dentro del cine de género. Si esta década empezaba de forma bastante pobre, parece que su segunda parte va a ser la que remonte el vuelo. Sorprendentemente no gracias al empujón de las producciones independientes, que también las hay y muy buenas, si no por un cine comercial que parece tenerle pillado el punto a nuestras necesidades. Con productoras potentes que apuestan, como antaño, por el terror o la tensión como única vía. ¿He oído “Blumhouse” o ha sido una psicofonía?

Claro que, como viene siendo habitual, un servidor se ha tragado alguno de esos grandes mojones que esperan aviesos a que alguien padezca coprofagia. ¿Ironía, cinismo? Nunca sabréis ni la mitad de la verdad. Quizás echando de menos un “After Dark” como dios manda, prefiero no ahondar en estos traumas y quedarme con pequeñas piezas, como Night of Something Strange. Series Z que siguen ofreciendo cine de terror underground, divertido y desprejuiciado. Del cual, precisamente, los tan añorados años ochenta estaban repletos con la ingenuidad de una nueva época dorada de ocio doméstico. ¡Qué “potito”!

Además, se añade otra incógnita a la ecuación: las series. Cada día a más, tanto en número como en calidad de diseño de producción, y esto creo que sí es algo objetivo, 2016 puede ser casi considerado el año de Stranger Things. Aunque muchos estéis cansados de este bombo mediático, es innegable el efecto transversal que esta producción ha tenido sobre los nostálgicos y los “millennials”: ponernos de acuerdo en lo que molan las aventuras infantiles con monstruos de por medio, mucha oscuridad y unas gotitas de juegos de rol.

Seguid en sintonía, ¡después de los comerciales vienen las dichosas listas!