Incarnate

El exorcista "come ollas"

Incarnate

Un científico, con la capacidad de entrar en las mentes subconscientes de los poseídos, debe salvar a un niño de las garras de un demonio, con poderes nunca antes vistos, mientras se enfrenta a los horrores de su pasado.

Encarnado – je, je, je – por Aaron Eckhart (“Objetivo: Londres”, “El Caballero Oscuro”, “Yo, Frankenstein”), el exorcista de “Incarnate” representa un tipo muy particular de exorcista: el científico. Con ecos de “The Cell”, siempre recomendable, o de “Dreamscape”, menos eficaz, el psicólogo protagonista de la última producción de “Blumhouse” gusta de adentrarse en la mente de sus pacientes para sacar al diablo por aburrimiento, recitándoles pasajes enteros del perverso polimorfo llamado Freud. Y aunque se note el cachondeo implícito, por aquello de que esta película parezca recién salida de la cadena de montaje, también es cierto que su tráiler promete algo más de entretenimiento cateto del que media dentro de la famosa “Blumhouse”.

Baskin

El infierno vacío

Baskin

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Baskin

Hace un par o tres de años, Diego López, programador del espacio Brigadoon en Sitges y buen amigo de este blog (perdona la indiscreción Diego) me confesaba que lo mejor que había pasado por el Festival en aquella edición era un cortometraje turco sobre un escuadrón policial que acude a un edificio en ruinas, escenario de todo tipo de excesos satánicos. El cortometraje en cuestión se titulaba Baskin. En 2016, convertido ya en largometraje, Baskin regresaba a Sitges con la promesa de devenir una de las experiencias más intensas y extremas de la pasada edición del Festival. Por cierto, sospecho que el equipo de aquel laureado cortometraje se sintió en Sitges muy bien acogido, de otra manera es complicado entender cómo una de las primeras frases que pronuncia uno de los policías protagonistas de la adaptación al largometraje de aquel Baskin, ante la sorpresa y algarabía del respetable, sea… “me gustan los catalanes” (divertidísima la secuencia en la que cuatro policías apuestan en una quiniela de la liga de fútbol española y deben decidir qué signo adjudicarle al partido FC Barcelona – Atlético de Madrid).

Un escuadrón de la policía recibe, en mitad de la noche, un aviso de refuerzos. Su destino es un antiguo y deshabitado (supuestamente) edificio situado en una zona en la que abundan todo tipo de oscuras leyendas. Tras sufrir un aparatoso accidente, dejan abandonada la camioneta en la que viajaban y se trasladan a pie hasta su destino. Una vez dentro del edificio iniciarán un terrorífico descenso a los infiernos.

Lo mejor: La personalidad de los policías y ciertos aspectos de la ambientación del infierno.

Lo peor: La historia no me atrapó en absoluto.


Crónicas del Festival de Sitges. Días 7 y 8

De muertos pedorros, fantasmas japos... y Miike

Crónicas del Festival de Sitges. Días 7 y 8

A estas alturas del festival, se agradece levantarse algo más tarde para acudir a la sesión de satanismo matutino en la Tramuntana. A Dark Song contaba con muchos elementos para llamar mi atención. Un feeling mumblegore británico muy de mi gusto. Teorización de los rituales más oscuros y un Steve Oram en un papel más que atrayente. Todo ello cocido a fuego lento, gestando una tensión ambiental demasiado malsana como para considerar (como parece que muchos hicieron) que sus fallidos dos minutos finales tiran por tierra todo el trabajo previo. Absolutamente recomendable.

Corriendo como si no hubiera un mañana, nos fuimos al Auditori para un cambio de registro tan loco que pensábamos que nos iba a condicionar el visionado. Pero por suerte, Swiss Army Man, atrapa desde antes siquiera de que aparezca el título en pantalla. Si bien es más que posible que no se trate de la mejor película del festival (tampoco existe una verdad universal para poner tal etiqueta), el premio, desde luego, ha caído en buenas manos. Amén de que se trata de una entrega realmente valiente de cara a una futura distribución, de cara a una peli que esconde mucho más de lo que tanto caca-culo-pedo-pis aparenta.

Jack Goes Home

Lo siento, tengo un pelo perfecto

Jack Goes Home

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Jack Goes Home

Jack, un joven nihilista que va a tener un bebé, vuelve a la casa paterna tras enterarse de la muerte de su padre en un accidente de circulación. Su madre, siempre distante de una forma extraña, lo recibe con sus rarezas habituales. Mientras Jack intenta superar la pérdida, siempre tuvo una unión especial con su progenitor, comienza a descubrir hechos de su infancia que ponen en duda el pasado, el futuro y, lo que es peor, su cordura. ¿Por qué un hombre termina siendo como es cuando investiga la buhardilla?

No me lo puedo quitar de la cabeza. El cabello tan espeso y sedoso del hermanísimo de Macaulay “Solo en Casa” Culkin me tiene la cabeza loquita. Cierro los ojos y no puedo evitar imaginarme envuelto en esos bucles, salvaje cherokee albino, quiero ser parte del anuncio Pantene en que deviene su frágil mirada azul. ¡Oh Rory! ¡Horrores! ¡Ese pelazo me ha dejado obnubilado mientras veía su gran debut como auténtico protagonista!

Lo mejor: Lo perverso de su historia y sus intérpretes.

Lo peor: Que no se haya decantado por el horror más genuino, imposible no entenderla como un poco interesante drama.