No pierdas la cabeza

Un Cuento Asombroso

No pierdas la cabeza

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

No pierdas la cabeza

Dos adolescentes deciden vengarse de su tiránico profesor de literatura formulando un hechizo que se supone que debe causarle hipo. Sin embargo, algo no funciona correctamente y tendrán que enfrentarse con la consecuencia sobrenatural de sus irreflexivos actos.

Ahora que “Los Goonies” vuelven a estar en boca de todos, que Steven Spielberg, Zemeckis y compañía son el referente a batir, o emular, según el recetario ofrecido por series como “Stranger Things”… En este año que la palabra “revival” está en boca de todos, cuando no directamente la reconstrucción/continuación de clásicos sagrados, léase “Cazafantasmas” o “Blade Runner” entre otras… Parece el mejor momento para beber de las fuentes de esta nostalgia desmedida por los ochentas y disfrutar de la droga en su estado más puro. Ya que el tiempo es una corriente feroz que arrasa todo a su paso, por mucho que se esfuercen las nuevas luminarias de la industria, nada como los originales para vivir una experiencia ochentera auténtica.

Lo mejor: Christopher Lloyd en su mejor momento.

Lo peor: Se entretiene demasiado en su parte central, la realización del hechizo. Incluso durando sólo 38 minutos le sobran unos cuantos.


The Mind's Eye

El ojo inyectado en sangre

The Mind's Eye

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

The Mind's Eye

Zack Connors y Rachel Meadows nacieron con capacidades psicoquinéticas increíbles. Cuando la noticia de sus talentos sobrenaturales sale a la luz, se encuentran prisioneros de Michael Slovak, un médico desquiciado cuya intención es cosechar sus poderes. Después de una audaz fuga consiguen dejar atrás la siniestra institución, pero el corrupto doctor no se detendrá ante nada para rastrearlos de manera que pueda continuar absorbiendo sus mentes.

“The Mind’s Eye” es una honesta película de serie B que basa su estrategia en la visceralidad, pero poco más. A estas alturas del partido no es moco de pavo, a pesar de que algunos esperásemos una pequeña obra maestra. Nos encontramos ante el sincero intento de recuperar el cine de finales de los ochentas, como ya hemos visto en “We are still here”, “POD” o “Almost Human” (también dirigida por Joe Begos), obras que preludian la línea de la película que hoy tratamos; eso sí, la fórmula está ya muy depurada y “The Mind’s Eye” ofrece un espectáculo más vistoso y equilibrado que el de sus predecesoras.

Lo mejor: Sus efectos especiales artesanos, una delicia sangrienta para los sentidos.

Lo peor: Sus actuaciones dejan que desear, especialmente si hablamos de los secundarios.


Antibirth

Embarazo lisérgico

Antibirth

Bebedoras, adictas al éxtasis y fumadoras de cualquier sustancia susceptible de prender, Lou y su mejor amiga, Sadie, pasan sus días a la deriva sumidas en una bruma narcótica. Pero una noche salvaje se convierte en un mal viaje que nunca termina cuando Lou se despierta con síntomas de un embarazo altamente anormal. ¿Qué está creciendo dentro de ella? A medida que se acerca la fecha del nacimiento el miedo, la paranoia y las teorías sobre conspiraciones saltan del mundo de la imaginación a la realidad.

¿Otro embarazo complicado? Justo debajo de esta noticias podéis leer mis impresiones sobre la otra película de moda sobre bebés infernales, “Shelley”. Y la proliferación de este tema probablemente sean reflejo de la errónea arquitectura demográfica que la humanidad está construyendo.

Shelley

La prima fea de The Witch

Shelley

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Shelley

Leo y Louise son una pareja que no puede tener hijos. Viven en una cabaña en Dinamarca junto a un lago de cristal, sin electricidad ni lujos – aunque les fascina la congelación de óvulos -. Agobiados con las tareas de su hogar contratan a Elena, una entrañable asistenta rumana que pronto entabla una genuina y hermosa amistad con su señora. Animada por una cuantiosa suma de dinero y el aprecio a sus patrones, Elena decide llevar el hijo de la pareja danesa en su vientre. Es en ese momento cuando extraños fenómenos empiezan a infiltrarse en sus quehaceres cotidianos. ¿Se trata de un embarazo complicado o hay algo horrible en el ser que lleva su vientre?

Vaya por delante que, pese a su argumento basado en “un embarazo infernal”, “Shelley” no tiene absolutamente nada que ver con “La Semilla del Diablo”. Únicamente converge con el clásico de Polanski en la creación de una atmósfera malsana a partir de los elementos comunes a la situación que nos plantea. Eso sí, de manera artificial si la comparamos con el clásico de 1968.

Lo mejor: Las actuaciones de sus dos protagonistas femeninas.

Lo peor: Tanta intriga para nada.