Shortwave

Dial al terror

Shortwave

Josh e Isabel, después de sufrir la pérdida de su único hijo, se trasladan a un centro de investigación aislado con la esperanza de reparar su familia rota. Después de años de intentos, Josh y su socio de investigación, Thomas, tienen un gran avance que implica una críptica señal de radio de onda corta y su origen. Algo dentro de la señal resuena dentro de Isabel, la cual comienza a experimentar alucinaciones y visiones de recuerdos lejanos. Tras realizar investigaciones adicionales sobre el fenómeno, los científicos temen por la salud de Isabel, mientras que Isabel teme que la señal haya atraído algo siniestro a su nuevo hogar.

A pesar de que las décadas pasen y pasen, con más cambios tecnológicos en su haber, la radio sigue teniendo una capacidad de fascinación al nivel de su gran capacidad como medio de comunicación. El misterio de las frecuencias: ¿quién en España no tiene alguna simpática anécdota alrededor de cuarto milenio? El ruido blanco, escuchado a altas horas de la madrugada, casi podría jurar que está convocando “algo”.

Fender Bender

Esta noche cuchilladas

Fender Bender

En una pequeña ciudad de Nueva México, una chica de secundaria que acaba de conseguir su licencia de conducir se topa con su primer choque al volante, intercambiando inocentemente su información personal con un extraño. Más tarde, durante la tormentosa noche, se le unen en casa un par de sus amigos de la escuela, que intentan todo lo posible para animarla; sólo para acabar siendo visitados por el desconocido que tan voluntariamente entregó toda su información: un aterrador asesino en serie que acecha las carreteras y las calles con su viejo coche oxidado en busca de su próxima víctima inocente.

A la vista de su tráiler y argumento no hace falta decir que “Fender Bender” (una curiosa forma de nombrar a un choque entre automóviles) carece de cualquier originalidad si la comparamos con otros slashers, ya sean modernos o de hace treinta años. Eso sí, con la vista puesta en el thriller, no esperéis campistas o un asesino de origen sobrenatural, pero qué duda cabe que el “más de lo mismo” se cumple a rajatabla en esta producción para televisión.

Decay

La soledad apesta a carne estropeada

Decay

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Decay

Adelantar, en primer lugar, que esta no es una cinta de terror a pesar de sus sustos y de lo perturbador de su contenido. Avisar a todo aquel que busque emociones fuertes y piel de gallina a base de crujidos, de susurros o de muertes, que esta no es su película. Advertir a los amantes del horror mainstream que el ritmo y la narración de Decay no es el de las películas que se crean para llenar salas de cine. Anticipar, por último, a los que buscan los excesos del gore, vísceras y despojos cárnicos que, aunque algo de eso tenemos, el objetivo de esta cinta es atacar más a la mente que al estómago. Decay es un drama; drama febril, malsano y escalofriante pero, sobre todo, un drama desoladoramente patético.

Dos jóvenes se cuelan en la casa de Jonathan (Rob Zabrecky) en busca de marihuana y lo que encuentran en su sótano es un invernadero de orquídeas. Cuando son sorprendidas por este enigmático vecino una de ellas fallece accidentalmente y la otra perece atropellada por un auto en una ciega huida… Sin saber qué hacer con el cuerpo que ha quedado en su casa y atormentado por el miedo de ser acusado de ambas muertes decide esconder el cadáver entre hielo en su bañera. Pero Jonathan no es una persona normal, carece de habilidades sociales, tiene un sentido de la limpieza compulsivo y vive castrado por el pasado maltrato de una madre enajenada (Lisa Howard); la presencia de este cuerpo de mujer desestabiliza su frágil mundo y le ayuda a soñar con otra vida que para él es inalcanzable.

Lo mejor: Seria y sin estridencias. Una buena factura visual y una escena (la de la cucaracha) que me dejó helado.

Lo peor: La madre no resulta demasiado creíble y era algo importante. Sin saber lo que se va a ver, como era mi caso, su ritmo se hace algo tedioso.


Yoga Hosers

Las nuevas locuras del Sr. Smith

Yoga Hosers

Yoga Hosers se centra en dos jóvenes de 15 años de edad que tienen un trabajo después de la escuela en una tienda llamada EH-2-Zed. Cuando un antiguo mal emerge de debajo de la corteza de Canadá y libera un ejército de monstruos, las chicas unen sus fuerzas con un legendario hombre cazador de Montreal para acabar con el enemigo.

Es más que curioso lo de Kevin Smith, un director que se labró, en sus inicios, la fama de descubridor del cinema indie por y para adolescentes. Su firma personal era la de un cine desenfadado centrado en los problemas e Películas de cierta repercusión como Clerks, Mallrats, Conociendo a Amy o, más adelante, Dogma, dibujaron el perfil de un director que apostaba por el cine denuncia y por meter cizaña en la defensa de los derechos de la juventud estadounidense. A partir de ahí llegaron películas con menos mordiente y más hilaridad, como Una Chica de Jersey o ¿Hacemos una porno?, comedias que apostaban por la risa fácil dejando de lado el lado más reivindicativo o guerrillero de sus anteriores obras.