Purgando a las altas esferas...
Ya han pasado dos años desde que Leo Barnes decidió no acabar con el tipo que mató a su hijo en una noche de la Purga. Ahora, sirviendo como jefe de seguridad para la senadora Charlie Roan, su misión es protegerla en su carrera hacia la presidencia. Primer objetivo… sobrevivir a la Purga. Pero cuando una traición les obliga a deambular por las calles de Washington DC durante la fatídica noche, ambos deberán luchar con todas sus fuerzas para mantenerse con vida hasta el amanecer… en caso contrario ambos caerán muertos por sus pecados contra el Estado.
Debo reconocer que me quedé en la primera entrega. Y es extraño, porque la primera Purga (The Purge, 2013), sin parecerme una gran película, tampoco me desagradó. Sin embargo, por lo visto, no me gustó lo suficiente como para motivarme a ver la segunda entrega de la saga, The Purge 2: Anarchy. Quizás esta tercera entrega, The Purge: Election Year, cuyo estreno se anuncia en los USA para el fin de semana del 4 de Julio, sea la excusa perfecta para ponerme al día con la saga. Las reglas del juego ya las conocemos: una noche al año, y durante 12 horas, cualquier crimen es legal en los Estados Unidos. En esta ocasión los instigadores de la Purga apuntan alto, ya que su potencial víctima es una senadora que se dispone a iniciar su carrera hacia la Casa Blanca. Por desgracia para ellos se toparán con todo un veterano de la saga, el sargento Leo Barnes, protagonista de la segunda entrega y que en esta ocasión vuelve a interpretar Frank Grillo.