Monday at 11:01 AM
Horror a la hora del desayuno

Michael decide tomarse una copa en un bar mientras su mujer visita tiendas de antigüedades. De pronto Michael siente la tentación de flirtear con Olivia, una atractiva desconocida con la que coincide en la barra del bar. Al despedirse, Olivia le pasa su número de teléfono a Michael. Michael y su esposa deciden pasar la noche en un viejo hotel de carretera. En mitad de la noche Michael despierta alarmado cuando escucha gritos frenéticos que llegan de la habitación contigua. Al solicitar ayuda en recepción, Michael se encuentra con una respuesta muy fría por parte del personal del hotel. Nadie le cree, incluída su mujer. A medida que sus alucinaciones se vuelven más reales, Michael deberá, desesperadamente, caminar sobre la delgada línea que separa la realidad del terror.
Cuando las cosas se tuercen un lunes, antes incluso del mediodía, es un signo bastante inequívoco de que la semana que te queda por delante estará bastante jodida. O al menos esa debe ser la impresión del protagonista de este Monday at 11:01 AM, un desdichado tipo que parece envuelto, sin comerlo ni beberlo, en una intrincada trama sectaria y demoníaca que le empujará hacia los mismísimos abismos de la locura. De hecho, por lo que parece anunciar el tráiler de la película, el protagonista se ve involucrado en una apasionada historia entre una hermosa rubia (su mujer) y una sensual morena (su pontencial amante), con lo cual tampoco nos extraña que acabe tarumba perdido. Unos encapuchados con pinta de sacrificar cabras a la luz de la luna, no hacen otra cosa que complicar las cosas.




