El popular programa de televisión sobre bromas de cámara oculta, “Scare Campaign”, ha entretenido al público durante los últimos 5 años con sus arriesgadas ocurrencias. Pero a medida que entramos en una nueva era de la televisión, los productores se encuentran con más y más competencia online. Así que es hora de subir la apuesta, pero… ¿habrán ido demasiado lejos esta vez y se habrán metido con la persona equivocada?
Cada vez más de moda, todos hemos visto alguno de esos vídeos donde se desarrollan las bromas más rocambolescas para gozo del espectador anónimo, ávido de reírse a costa de los demás. Desde los clásicos de Summers, “Todo er mundo e gueno” y “Todo er mundo es mejor”, hasta la fecha la cosa ha evolucionado bastante, tomando unos derroteros que alcanzan el terror de forma directa, pues lejos de rodar con cámara oculta las reacciones del viandante a un enano encerrado en una jaula, ahora se estila en poner a desconocidos al límite del ataque cardíaco, ya sea con una pandilla de payasos asesinos o un ataque zombie en medio de un metro de Río de Janeiro. Cuando las películas de horror ya no aterrorizan, el nuevo límite es trasladar experiencias de alto voltaje a la vida real, pero, mejor todavía, sin el consentimiento de las víctimas. Uno pasea por YouTube, gran “culpable” de este auge de bromas macabras, y no puede evitar plantearse, entre risa y risa de cabrón, cuál sería su propia reacción ante los sustos a los que algunos son sometidos.