Landmine Goes Click

Pisando fuerte

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Landmine Goes Click

La ganadora de festival de “La mano” de este año reúne todo lo que le gusta a cualquier aficionado de un buen thriller: tensión, giros sorprendentes y una contundente conclusión como broche final. Además es un producto con una factura excelente y buenas actuaciones: así que lo tiene todo.

Alicia y Daniel son una pareja norteamericana de excursión en Georgia (el país). Les acompaña Chris, que vive con el remordimiento de no haber confesado a su mejor amigo que ha tenido una aventura con su chica. En un ambiente cordial en apariencia, pero plagado de secretos, los acontecimientos se precipitarán cuando, haciendo una foto de grupo, Chris pise una mina abandonada. Sin posibilidad de separar su pie del funesto objeto contemplará impotente los amenazantes sucesos que se desencadenarán a su alrededor.

Decía Alfred Hitchcock que el suspense se generaba cuando el espectador era testigo de los acontecimientos pero los observaba hastiado al no poder intervenir en la escena y, aunque no se refería estrictamente a la situación que nos ocupa, las desventuras de Chris ganan en intensidad dada su nula capacidad de acción respecto a lo que le rodea. Como ya pasaba en cintas como Phone Booth o Grand Piano, el espacioso entorno en el que transcurre el film se transforma, con el paso de los minutos, en un claustrofóbico nicho del que, mucho nos tememos, no va a poder salir airoso nuestro protagonista.

Lo mejor: Perfectamente medida. Un villano de los que no se olvidan.

Lo peor: Sus 45 minutos finales son desoladores y muy duros.


Presagio

Terapia de choque

Presagio

Un joven escritor traumatizado por la muerte de su esposa e hijo describe sus experiencias perturbadoras a un psiquiatra, mientras que un misterioso hombre que se esconde bajo un paraguas le obliga a terminar dolorosamente su autobiografía sin importar las consecuencias.

Ganadora del premio al mejor largometraje latinoamericano en la última edición del festival “Nocturna”, “Presagio” (conocida internacionalmente como “Omen”) es un film argentino que está atrayendo bastante atención gracias a la potencia de sus imágenes oníricas, además del perenne sesgo psicológico que, como tan bien corresponde a los hijos de la pampa, inunda sus abundantes diálogos. Planteada como una narración a varios niveles, el lenguaje se convierte en la mejor herramienta para bucear en la psique del personaje principal, desvelando un pasado que, expresado mediante ensoñaciones macabras, será motivo de horror para todos los implicados. Metáfora tras metáfora, Matias Salinas debuta con este viaje a las entrañas de la locura, y lo hace de la mano de un escritor y un psicólogo, haciendo gala de los intereses argentinos. Salinas, perdona la broma, pero sólo te falta un futbolista para terminar con el triunvirato cultural de tu bonita y querida nación.

Ballet of Blood

Hermanas pobres del cisne negro

Ballet of Blood

Después de que la primera bailarina sufra el ataque de una psicóptica compañera, Nisa, el futuro inmediato de una compañía y escuela de ballet está en el aire. Las clases en la escuela continúan, envueltas en el miedo, mientras Nisa sigue en libertad. Su amiga Ria, también bailarina, se encuentra recluida en régimen de aislamiento bajo sospecha de estar involucrada en la agresión. Pero Ria escapa del asilo, y tras ser voluntariamente drogada por Nisa, Ria se verá obligada a asistir con ella a una nueva misión, el asalto final (con una espada samurai y una ametralladora UZI). Todos aquellos que han contribuido a los muchos años de abuso emocional y físico, y que las han avergonzado por su cuerpo, estarán en peligro.

Juguemos a un juego: Si escucho el término ballet, ¿qué palabras o conceptos me vienen a la mente? Quizás elegancia, estilo, clásico, fragilidad, tutú, blanco, sacrificio… Como podéis comprobar no soy ningún experto en ballet, pero en cualquier caso dudo que ninguno de los anteriores conceptos pueda ser aplicado al tráiler de Ballet of Blood. En su lugar me vienen a la cabeza palabras como cutre, chabacano, lencería guarrilla y silicona. Y creo que las esforzadas protagonistas de Ballet of Blood saben bailar ballet tan bien como a mí se me da la cumbia, la bachata y el foxtrot.

Uncaged

¡Cuando te salen pelitos en los huevos!

Uncaged

Huérfano desde niño, a raíz de una espantosa tragedia, Jack se crió junto a su primo y mejor amigo, Brandon. A los 18 años, sin embargo, su vida se complica a causa del sonambulismo. Después de despertar varias veces en el bosque desnudo y sin recuerdos de la noche anterior, Jack se coloca una cámara a sí mismo para documentar su comportamiento, descubriendo una impactante y peluda verdad.

Parece que esta sí va en serio. Después de simpáticos, pero descacharrantes intentos como “WolfCop”, “Werewolf Fever” o “Wolves”; de cintas que no supieron dejar atrás sus limitaciones de presupuesto e ideas como “Howl” o “Late Phases”; o de experimentos artísticos donde el drama es terminar cuerdo tras el correspondiente visionado (“Cuando despierta la bestia”)… después, por fin, parece que “Uncaged” se convertirá en la película de hombres lobos que muchos andábamos buscando. Bueno, hagamos una pausa para analizar mis palabras. No, quizás esté exagerando, ya son muchas las veces, incluyendo a Benicio del Toro, que digo las mismas tonterías sobre otras películas de hombres lobo. La verdad que los monstruos clásicos no viven su mejor momento, aunque emanen esa aureola de trágica atracción, el siglo XXI ha diluido los mitos y es más fácil recaudar taquilla con los fantasmas descafeinados de “Insidious”.