Hellions
A destripar calabazas

- Título original: Hellions
- Nacionalidad: Canadá | Año: 2015
- Director: Bruce McDonald
- Guión: Bruce McDonald
- Intérpretes: Chloe Rose, Robert Patrick, Rossif Sutherland
- Argumento: Una adolescente embarazada deberá luchar contra unos gamberros durante una noche que no parece terminar nunca.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3.5/5

Despellejada y vapuleada por buena parte de la crítica, me siento en la obligación de reivindicar algo bueno cuando lo veo…, aunque solo me lo parezca a mí. Hay mucho de bueno en Hellions que nadie parece querer contabilizar. Os estoy hablando de un título que ha quedado tristemente empañado por ese debate, atrapado en un punto sin retorno, que en muchas ocasiones se utiliza demasiado a la ligera; me refiero a la eterna polémica “homenaje/robo”. La delgada línea que separa ambos términos es, precisamente, lo que me ha impulsado a escribir esta reseña; y es que son muchos los que tildan a Hellions de un sucio robo que, con la intención de aprovechar el tirón de la ausente secuela de Truco o Trato (Trick’r Treat, 2007), intenta colarnos una historia tramposa que, de otro modo, habría hastiado a cualquier hijo de vecino. Opinión que no solo no comparto, sino que me parece incluso arbitraria y alejada de la realidad. Creo que, en esencia, el principal problema de Hellions no ha sido Hellions, sino las diversas referencias que contiene. Y en mi opinión tampoco se puede estigmatizar un título por repetir fórmulas que, tarde o temprano, se convertirán en el pan nuestro de cada día. Dicho lo cual, voy a lo que me concierne…
Hellions es una película propia de Halloween que no debería obviarse en modo alguno y que os animo a disfrutar. La ambientación es una pura maravilla; por un lado coquetea con la serie B más bruta, pero por otro lado es adorablemente pueril, incitando al espectador a formar parte de esa festividad que transmite y haciéndonos partícipes de la magia de la evasión. Es, en cierto modo, perfecta y hermosa: inquietantes disfraces de antaño, un hermoso ángel dispuesto a embadurnarse de sangre… y más sangre, la luna llena cada vez más prominente y sinuosa, la atmósfera tiñiéndose de una tonalidad violeta, una banal soundtrack copy-paste de la mencionada Trick’r Treat y, lo mejor para el final, la tácita verdad que esconde tanta imagen impresionista.
Lo mejor: viajar al mundo de Hellions; ha sido único, oscuro y muy molón. Otro acierto marca Sundance.
Lo peor: pierde demasiado tiempo jugando a ser la pelicula de Serie B del año para poder venderse ante un público más comercial.


