La Torre del Diablo

Baal siempre gana

La Torre del Diablo

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

La Torre del Diablo

En la isla Snape se yergue un siniestro faro abandonado, una temible construcción con una terrible y desconocida historia detrás. Pero un grupo de jóvenes con ganas de marcha lo desconocen, y terminarán pagando el precio de su ignorante visita a la isla… ¡con su vida! Meses después, interesados por un supuesto tesoro fenicio, un grupo de arqueólogos acompañarán a un detective hasta la isla para descubrir los secretos entreabiertos por el grupo de jóvenes. ¡Pechos, “marijuana”, oscuros marineros y Baal juntos pero no revueltos en la Torre del Diablo!

Es generalmente aceptado que el puesto a primer “slasher” se lo disputan “Black Christmas” (1974), “Silent Night, Bloody Night” y “La Matanza de Texas” (1974), aunque podríamos ponernos puristas y esperar algunos años, en concreto a 1978 y “Halloween”, para elegir el año de nacimiento del “slasher” como hemos terminado por convenir hoy en día. Sin entrar en esta guerra conceptual, me gustaría destacar la influencia de otras cintas, que a la postre podríamos considerar “proto slashers”, como “Bahía de Sangre” (1971), “Scream bloody murder” (1973) o “La última casa a la izquierda” (1972), que empezaron a perfilar los patrones del subgénero. Es decir, los ejemplos comentados no suelen entrar en los listados habituales por los pelos, por pequeñas diferencias conceptuales, siendo quizás la más importante la existencia de un asesino carismático. Luego tendríamos a los abuelos del asunto, cintas que desde luego preludiaban lo que estallaría a finales de los setentas y principios de los ochentas, pero que mostraban parámetros demasiado particulares y, si me permitís, anticuados: “Psycho”, “Blood Feast, “Dementia 13”, “2000 Maniacos”, etc. Pues bien, entre los precursores del subgénero, las cintas pertenecientes a los primeros años de los setenta, se suele olvidar una cinta fundamental: “La Torre del Diablo” (conocida en Estados Unidos e Inglaterra como “Tower of Evil” y “Horror on Snape Island” indistintamente).

Lo mejor: Su arranque, de haber continuado la película por los mismos derroteros, hoy estaríamos hablando de una obra de culto.

Lo peor: Su parte central, soporífera hasta decir basta.


Banjo

Psicópatas imaginarios

Banjo

Conoce a Peltzer Arbuckle, un empleado de oficina manso, acosado y humillado por su jefe megalómano, las burlas de sus colegas y los engaños de su socio. Peltzer pasa sus días en la miseria, atrapado en su propia pesadilla cotidiana.

Una vez que las noticias acerca de un incidente sexual embarazoso se difunden por la oficina, avergonzándolo más si cabe, Peltzer decide poner fin a su humillación e invoca a su amigo imaginario de la infancia: Ronnie. El mundo de Peltzer sufre un tremendo giro cuando Ronnie intenta manipularlo para vengarse de sus atormentadores de la forma más sangrienta a su alcance.

A medida que el número de muertos aumenta, Peltzer debe en última instancia decidir si huye de su pasado o toma el control de su futuro, mientras lucha entre la cordura y la locura en esta retorcida historia de infidelidad, venganza, y rasgueo de cuerdas de banjo.

Appetites

Carne y caspa, menú a 9.90

Appetites

Daisy parece la vecinita ideal, si no fuera por su terrible hambre de amor verdadero y afición por el asesinato. Desde hace años vive sola en el desierto, buscando jóvenes para practicar la caza… ¡y preparar la cena! Mientras Daisy disfruta de estos juegos, no deja de anhelar algo más. Así que, cuando se encuentra con el atractivo John Doe y caen perdidamente enamorados, Daisy no puede creer su buena suerte. Pero resulta que John tiene sus propias manías excéntricas, y ahora Daisy debe averiguar si quiere que John sea su socio en el crimen o su próxima víctima.

¿Tenéis hambre? ¿Ganas de echaros un buen filete a la boca? Pero nada de exquisiteces, la pieza más basta y correosa de una ternera criada en Nueva Inglaterra con pienso experimental. La vaca está loca y eso se traslada a los efectos de la ingesta de su sabrosa carne. Los resultados vienen a ser, ni más ni menos, que “Appetites”, una película casposa desde su póster hasta su risible tráiler. Todo aquí pinta falso como un sol cuadrado, y es que pido un fuerte aplauso para la protagonista de la cinta: Daisy, una mujer caníbal hambrienta de amor. Interpretada por una jugosa Lauren Parkinson (de momento actriz en varias películas de serie Z como la presente), estoy convencido de que sus diálogos, chascarrillos, asesinatos, miraditas de cordero degollado y posecitas sexis nos van a ofrecer una refrescante tarde de caspa. ¡Ya veo al imperio H&S temblando!

Final Girl

Llegando hasta el final

Final Girl

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

Final Girl

Verónica ha sido entrenada desde niña para este momento y lugar. Momento: no lo sabemos. ¿Ubicación? Una pequeña población en algún lugar indeterminado de Canadá o Estados Unidos. Un pueblecito que llora a casi una docena de preciosas jóvenes desaparecidas, mientras el bosque cercano oculta sus secretos entre la niebla y el silencio. Verónica sabe algo de esos cuatro chicos que la están llevando al bosque para beber unos tragos, y está dispuesta a usarlo para hacerles tragar sus aires de depredadores.

“Final Girl” supone el debut cinematográfico del fotógrafo Tyler Shields, estamos ante un thriller que pretender ser extraño, postmoderno y provocador quedando en mera anécdota debido a su deficiente guión, basado en una idea interesante, pero no tan original como algunos podrían suponer. Entonces, la historia hace aguas desde el primer minuto de la cinta al cargar una trayectoria lineal sobre unos personajes alienados, planos, predecibles, artificiales y demás adjetivos peyorativos. Pero el mayor pecado de “Final Girl” sería su inverosimilitud, tanta que termina por enervar al espectador. Y aunque se levanten las voces críticas ante mi opinión, aduciendo que se trata de una obra de ficción rozando incluso el género fantástico y que por lo tanto debería “dejarme llevar”, les tengo que decir, señores resabiados, que la clave de una buena película radica en su capacidad para suspender la credibilidad de todo aquel que acceda a ella. Desde luego que soy consciente de que los viajes en el tiempo no son posibles, pero reviso “Regreso al Futuro” y soy capaz de verme junto a Marty McFly montado en un Delorean rumbo a la era del Twist. Esa es la magia del cine y no acceder a una película como “Final Girl” que te hace resoplar durante todo el metraje de lo absurda, simple y boba que resulta.

Lo mejor: La fotografía

Lo peor: Una historia predecible y sin los giros que pedía a gritos.