German Angst
Regresa el lado más salvaje de Alamania

Este horrible tríptico da inicio con la historia de una chica que está fascinada por la castración y mutilación, una fascinación que pronto se trasladará a su cruda realidad. A continuación tenemos a un par de amantes sordos y mudos explorando un edificio abandonado. La chica empieza a contar una fascinante y fantástica historia acerca de cómo su abuela en Polonia sobrevivió al ataque de un escuadrón de la muerte de las SS. Pero antes de que pueda terminar su historia, son interrumpidos por una banda de neonazis. La pieza de cierre cuenta la historia de un fotógrafo, fascinado por una chica que conoció en un club. Ella le atrae a una sociedad privada exclusiva donde sus miembros se entregan a sus más bajas pasiones en una frenética carrera por transgredir las fronteras de la vida y el dolor.
Tres pesos pesados del género alemán se dan cita para dar vida a una trilogía que, si hacemos caso a los primeros compases del tráiler que os ofrecemos a continuación, versa sobre el amor, el sexo y la muerte. Tres apellidos a recordar: Marschall, Kosakowski y Buttgereit. Al primero de ellos, Marschall, ya lo tuvimos en estas páginas tras el estreno de penúltima película, Masks, un neo-giallo que cosechó muy buenas críticas y que se alejaba de su aclamado debut en Tears of Kali (2004). Kosakowski debutó con la controvertida Zero Killer (2011), una propuesta a medio camino entre la ficción y el documental en el que una serie de personas hablaban de sus fantasías de asesinato, mientras se escenificaban las mismas a través cortometrajes de muy corta duración. El tercero en discordia supongo que no necesita presentación… Jörg Buttgereit es uno de los padres fundadores del ultragore alemán. Un agitador que a finales de los 80 y principios de los 90 removía conciencias con salvajads míticas como Nekromantik 1 y 2 (John Waters definió a la primera entrega como “La primera película erótica de necrofília”), Schramm o Der Todesking.



