The Scopia Effect
No remover vidas pasadas

Basia es una oficinista común que sobrevive en Londres como cualquier hijo de vecino; en concreto, intenta buscar en la terapia de hipnotismo las causas de su constante estado depresivo. Ahondando dentro de su psique, la terapia poca ortodoxa parece sacar no sólo una relación tortuosa con su madre, sino una vidas pasadas tempestuosas que siempre acababan en tragedia. Es en ese punto cuando Basia debe luchar contra sus regresiones, antes de que las extrañas fuerzas que marcaron sus otras existencias hagan acto de presencia en esta destruyendo todo lo que ella considera importante, como la esencia de su humanidad.
Si ya es duro vivir una vida, no quiero ni imaginar cómo sería vivir la presente junto a todas las demás que, según los preceptos de varias religiones como el hinduismo, arrastramos giro tras giro de la gran rueda del karma. Y esa condena, pues me parece un castigo el tener que recordar vidas pasadas, viene a ser la base de esta interesante propuesta británica, “The Scopia Effect”, mezcla de ciencia ficción y horror en un coctel que por lo visto está funcionando por los festivales especializados por donde ha transitado. Con un presupuesto decente, para lo que es el cine independiente, que ronda el millón y medio de libras, se presenta en sociedad el británico Christopher Butler, dirigiendo un guion propio donde se prometen múltiples giros y una dosis de originalidad nada desdeñable. Y, por otro lado, también se propone la misión de horrorizar dándole una vuelta cruel a la famosa cinta tailandesa “El tío Boonmee que recuerda sus vidas pasadas”, una de las primeras que viene a la mente cuando hablamos de reencarnación en el mundo del cine.




