Animosity

Hospitalidad mal entendida

Animosity

Ike y Carrie Bonner forman una pareja de recién casados que deciden mudarse a una casa situada en un bosque tranquilo y aislado. Carrie está nerviosa a causa de una serie de extraños encuentros con otras personas que viven en la zona, pero su marido rechaza todas sus suspicacias y las recibe como algo de lo que no hay que preocuparse en absoluto. Pero Carrie se horriza al presenciar un hecho violento que la convence, definitivamente, de que la zona es el hogar de siniestras poderes sobrenaturales.

Extraño argumento y extraño tráiler para Animosity, película independiente escrita y dirigida por Brendar Steere, director provinente del mundo del cortometraje cuyo mayor logro hasta la fecha ha sido The Velocipastor, un corto que cuenta la historia de un sacerdote que, al cortarse con un trozo de ámbar, acaba convirtiéndose en un dinosaurio ¿?. Animosity, cuya producción tuvo un coste de tan solo 15.000 $, es en realidad la tesis final del propio director y guionista para la School of Visual Arts de Nueva York, donde ha cursado los estudios superiores de cinematografía. Eso sí, el bueno de Brendar contó con la inestimable colaboración del veterano Roy Frumkes, cuyo nombre, así, de entrada, puede que no os diga nada; pero que resulta que es uno de los artífices, en calidad de guionista, productor y actor, de la mítica Street Trash (Jim Muro, 1987).

The Midnight Swim

Una droga de otro mundo

The Midnight Swim

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

The Midnight Swim

A veces es realmente difícil explicar porqué nos gusta una película que, teóricamente, no debería hacerlo. Han pasado más de cinco años desde que se estrenó Lake Mungo, un drama/documental de ritmo algo lento, plomizo, en el que se entremezclaban fantasmas con lazos familiares de un modo tremendamente psicológico bajo la sempiterna apariencia de un found footage, formato que empezaba, por aquel entonces, a estar en boga. A pesar de su ritmo, no solo me gustó Lake Mungo sino que además, a groso modo, me aventuraría a afirmar que, de algún modo, la película inició una tendencia muy particular dentro del subgénero found footage. Películas como Toad Road o la presente The midnight swim son paradigmas que hacen patente dicha afirmación: películas en las que el principal objetivo es explorar la psique del ser humano.

The Midnight Swim es un drama ambiguo, de ritmo también muy lento, pero que de algún modo logra apasionar, estremecer y enamorar. Lake Mungo y los fantasmas, Toad road y el infierno y The Midnight Swim y la muerte. Hay un componente muy real en todas estas películas, pero sobre todo en el caso de The Midnight Swim con cuyo sustrato, de algún modo, es mucho más fácil identificarse: la muerte. A lo largo de nuestro camino vital siempre existe un temor manifiesto a la muerte; y no solo por la nuestra propia, sino también por la de las personas que nos acompañan en la vida. De ahí nace la obsesión de June (Lindsay Burdger) por descubrir qué hay más allá de las desapariciones que acontecen en el lago - en concreto tras la desaparición de su madre – . Dicha obsesión la empujará a sumergirse dentro de un lugar más allá de la muerte y grabarlo todo para contárnoslo. En cierto modo es una curiosidad vital… ¿Quién no desearía conocer lo que hay más allá de la muerte (y más cuando te encuentras en una situación de completa agonía)?

Lo mejor: TODO.

Lo peor: aunque el ritmo no esté de nuestra parte, honestamente, NADA.


The Culling

La semilla del diablo ha crecido

The Culling

Un grupo de amigos de la universidad deciden abandonar la ciudad y pasar un largo fin de semana lleno de diversión. Pero sus planes van a cambiar tras encontrarse con una niña de 7 años de edad abandonada en un vacío café de carretera. No tienen más remedio que llevarla a casa. Cuando llegan a su casa a su casa se ha hecho muy tarde, y parece evidente que tendrán que pasar la noche en ella, pero lo que no es tan evidente es la pesadilla con la que están a punto de enfrentarse.

Un nuevo thriller sobrenatural en el que se ven implicados cinco universitarios de distinto sexo - aunque todos ellos muy atractivos – , una niñita rubia de rostro angelical que cuenta con apenas 7 años de edad, y una presencia oscura dispuesta a joderle la fiesta a quien sea necesario. The Culling, evidentemente, no promete originalidad a raudales, pero el tráiler de esta película independiente escrita y dirigida por el también productor y actor Rustam Branaman (por lo visto aparecía en “Iron Man 3”, aunque fuera en un pequeñísimo papel sin acreditar) quizás despierte la curiosidad de algún aficionado a los entresijos del diablo. La película se estrenará en el mercado doméstico británico el próximo 23 de marzo de 2015, y está pendiente de lograr un acuerdo de distribución en los USA. Lo curioso del caso es que si uno visita la página de la película en IMDB, puede comprobar que la película se estrenó el pasado 27 de noviembre… en Kuwait. En fin, no sé si aquí tendremos la misma suerte que los kuwaitíes y llegará el día en que podremos disfrutar de The Culling; en cualquier caso os invito a ver el tráiler, el póster y algunas imágenes de la película.

La Reina de la Magia Negra

Las raices del "Asian Extreme"

La Reina de la Magia Negra

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

La Reina de la Magia Negra

El cine asiático no fue hasta el nuevo milenio que adquirió las características que hoy se le conocen, es decir, fue durante los noventa que los suaves tintes occidentales democratizaron el género del horror haciendo que la idiosincrasia de cada región se difuminase y rindiese ante la concepción anglosajona del espectáculo, neutra sin lugar a duda y que también ha infectado títulos patrios como la saga [REC]. Y aunque a día de hoy nos siguen sorprendiendo las tradiciones y leyendas chinas, véase por ejemplo “Rigor Mortis” o “Hungry Ghost Ritual”, no es menos cierto que hace veinte años la mitología oriental se reflejaba con mayor fuerza en sus producciones cinematográficas, dando los primeros pasos hacia la internalización de una forma inocente que potenciaba sus locuras hasta cotas imposibles. ¿O alguien duda de la extravagancia que representa “Mystics in Bali”, con su “Penanggalan” (cabeza vampiro) volando mientras arrastra las entrañas? ¿Podremos olvidar el enfrentamiento del mundo del kung-fu con el de lo sobrenatural en “Encuentros en el más allá”? Fuertemente anclado en sus tradiciones ancestrales, el terror oriental de finales de los setenta y principios de los ochenta no gozaba de un público masivo para su consumo, lo que también explica que sus autores tendiesen a mirar con mayor respeto al público local; ofreciendo productos ininteligibles, al menos de forma estructural, por personas ajenas a la cultura en cuestión.

Afortunadamente, en lo que a que a nuestros gustos refiere, la industria del este siempre ha estado dispuesta a hacer caja gracia a la interpretación truculenta del terror, y estos títulos (por añadir referencias, “Seeding of a Ghost”, “Evil Fetus”, “The Boxer’s Omen” o “Corpse Mania”) ya introducen elementos muy del gusto de los amantes del exceso: principalmente gore a mansalva. Y es que la sangre cobra un fuerte protagonismo en el terror oriental (no hace falta que repasemos aquí la trayectoria del CAT III hongkonés, pero ya sabéis por dónde van los tiros) a finales de los setenta, y precisamente fue ese atractivo el que atrajo a miles de aficionados europeos y norteamericanos, un núcleo duro que no estaba tan bien visto como ahora, hacia la exploración del horror a lo largo y ancho de otras culturas.

Lo mejor: Las escenas gores; memorables y muy bien ejecutadas.

Lo peor: ¿Guión? ¿Historia? No andaba el cine indonesio en los ochentas para esos lujos.