The Ecstasy of Isabel Mann

Dolor que emana sangre

The Ecstasy of Isabel Mann

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

The Ecstasy of Isabel Mann

Ha pasado ya un año y algunos meses desde que vi Railway Children, de Jason Figgis, una película muy amateur, sacada adelante sin recursos - de un modo muy artesanal – protagonizada por un par de debutantes prepúberes y adolescentes, pero con una historia ambiciosa, con mucho que aportar y que, de algún modo, me conmovió. Pero sobre todo vi en Railway Children mucho potencial. Es por eso que cuando arrancó la campaña de indigogo para financiar The Ecstasy of Isabel Mann, la nueva película del mencionado Jason Figgis, no dudé en contribuir a la causa aunque fuera con una diminuta aportación; y siendo franco, os aseguro que fue la primera vez que contribuía en una campaña de crowndfunding. Y no me arrepiento. Conecto con el estilo y las propuestas de Figgis, y estoy convencido que algún día nos regalará una película realmente excelente.

Puestos a analizar el resultado final, The ecstasy of Isabel Mann es un buen paradigma de ese estilo de Figgis que os comentaba. Una película, nuevamente, muy precaria en cuanto a medios, pero mucho más cuidada y elegante - con planos originales y realmente bellos – si la comparamos con sus anteriores trabajos. The ecstasy of Isabel Mann bien podríamos encontrárnosla en la programación de cualquier festival de cine fantástico. La película narra la caída a los avernos de Isabel Mann, personaje interpretado magistralmente por Ellen Mullen – que era el ente oscuro y corrupto de Railway Children, y que en esta ocasión ve como todo el peso de la película recae sobre sus espaldas -, una adolescente que se siente perdida y abandonada tras la muerte de su madre y que se envicia en el arte de beber sangre. La dejadez de la figura materna es el dogma de Isabel Mann, dispuesta a hacer lo imposible por cubrir esa pérdida, lo que nos explica el porqué de su debilidad y su perdición.

Lo mejor: Ellen Mullen.

Lo peor: el resto del reparto dificulta su digestión. La trama policiaca es espantosa.


Mourning has broken

Dejadme en paz de una puta vez

Mourning has broken

Un hombre despierta y se da cuenta que su querida esposa, enferma terminal, ha muerto durante la noche. Incapaz de lidiar con algo tan emocionalmente devastador, elige completar, durante el fin de semana, la lista de ‘cosas por hacer’ que dejó su mujer escrita días antes de morir. Una lista aparentemente simple que empujarán al marido a iniciar un viaje de frustraciones y agravios, pasando de la hilaridad a la violencia y, finalmente, la catarsis. Esta es la historia de un hombre sin nada que perder: capullos, tened cuidado.

Obviamente Mourning has broken dista mucho de ser una película de terror. Más bien se trata de un drama con generosas dosis de humor negro y un toquecito de violencia. Pero el proyecto, escrito y dirigido a cuatro manos por los hermanos Brett y Jason G. Butler, me ha parecido tan interesante que he decidio tráermelo para Almas Oscuras. Según nos cuenan los propios directores, el orígen de Mourning has broken “Se encuentra en nuestra propia fascinación por aquellas personas que se esfuerzan para que su día a día se mantenga en unos estrictos cauces de ética y moral. Pero, ¿qué ocurre si no pueden lograrlo? Con Mourning has broken hemos querido ampliar los límites de lo que significa estar afligido. Se espera de nosotros, cuando nos enfrentamos a una pérdida traumática, que lloremos, que seamos valientes y que miremos hacia adelante. Pero en ocasiones no es tan fácil, sobre todo cuando lo único que queremos es hacer las cosas a nuestra manera. Queremos acompañar a la audiencia a través de un viaje que les hará reir, entristecerse y pensar.”

Stomping Ground

Un bigfoot se interpone entre nosotros, cariño

Stomping Ground

Ben y Annie son una joven pareja que vive en Chicago, y que emprenden un viaje de fin de semana a la pequeña ciudad natal de Annie, en Carolina del Norte. En el bar local se encuentran con Paul, el encantador y viejo amigo de Annie, y Ben se entera de algo que no sabía acerca de su novia: cree en el Bigfoot. De hecho, ella y sus amigos salían a menudo al bosque para cazar a la bestia cuando eran unos críos. Antes de que Ben se dé cuenta se embarcará en un viaje improvisado a la coaza del Bigfoot en los profundos bosques de Carolina.

Tengo ganas de ver Stomping Ground. Y supongo que os preguntaréis, ¿por qué?. Si al fin y al cabo se trata de otra película indpendiente norteamericana empeñada en explotar la figura del Bigfoot (algo que viene siendo bastante habitual en los últimos tiempos). Pues os explicaré porqué… Se trata de Dan Riesser, guionista y director de Stomping Ground, que debuta en el largometraje tras triunfar, hará unos cuatro años, con su premiado cortometraje Night of the Punks, que contaba la historia de un grupo de música punk cuya primera actuación acontece en pequeño local la noche de Halloween. El problema vendrá cuando se den cuenta de que la mayoría de su entregado público son demonios sedientos de sangre. Un simpatiquísimo cortometraje muy influenciado por Night of the Demons, repleto de gore y humor, y que obtuvo excelentes críticas tras ser exhibido en una treintena de festivales especializados.

Grace: The Possession

Call of Satan, Devil's Warfare

Grace: The Possession

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Grace: The Possession

Recién llegada a la facultad, Grace encuentra que su rígida educación, tras las faldas de una abuela conservadora y ultra católica, chocan frontalmente con la lujuriosa desinhibición del campus. Ambiente que termina por meterle el diablo en el cuerpo a nuestra guapa jovencita, para pena y dolor de todos los que la rodean, víctimas de una venganza sobrenatural que podría extender sus garras hasta el mismo Vaticano.

“Grace” es una serie B sobre posesiones que no destacaría en nada de no ser por su formato: la vista en primera persona, y es que, como si de un “Doom” se tratará, viviremos la acción de primera mano desde los ojos de nuestra protagonista. En este caso Grace, una angelical muchacha, interpretada por una bellísima Alexia Fast (como detalle gracioso comentar que también interpreta a su propia madre), que sale de las faldas de su católica abuela para celebrar sus recién cumplidos dieciocho empezando una carrera universitaria. Que el arranque de la cinta no os engañe, la vista subjetiva corresponde a un solo personaje, al poco entenderéis quien es el interfecto; entrar más al detalle sería desvelar parte de la historia.

Como ya hiciese “Maniac” (igualmente la versión original que la moderna) esta forma de presentar la narración ayuda muchísimo al espectador a involucrarse emocionalmente con la protagonista, además de envolvernos con los hechos de manera lograda y harto natural: por ejemplo, los escasos sustos son bastante agradecidos y alcanzan un efecto que su propio planteamiento nunca hubiera logrado. Todo un acierto esta perspectiva que, además, podría haber sido un desastre, un mareo, y sin embargo ha sido tratada con inteligencia y cuidado, haciendo de “Grace” una obra muy entretenida y compacta, estéticamente hablando. Supongo que parte del éxito se debe al par de cortos sobre el video juego “Call of Duty” que realizase Jeff Chan, director de Grace. Por cierto, únicos avales del citado director, lo cual refrenda aun más su excelente trabajo tras las cámaras, puesto que los distintos planos siempre favorecen la acción y además ocultan las carencias presupuestarias que únicamente asoman su feo rostro en cuanto a varios efectos especiales (horrendos) se refiere.

Lo mejor: La visión subjetiva.

Lo peor: Los agujeros del guion.