Dejame entrar
Simplemente la mejor película del año

- Título original: Låt den rätte komma in
- Nacionalidad: Suecia | Año: 2008
- Director: Tomas Alfredson
- Guión: John Ajvide Lindqvist
- Intérpretes: Kåre Hedebrant, Lina Leandersson, Per Ragnar
- Argumento: Oskar, un frágil chico de 12 años que sufre acoso escolar conoce a Eli, su nueva y misteriosa vecina. Desde la llegada de Eli una serie de misteriosos asesinatos están ocurriendo en la localidad.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 4.5/5

Esta reseña se publicó originalmente el 9 de diciembre de 2008.
El cine de terror contemporáneo está plagado de lugares comunes, personajes reconocibles e incluso situaciones y diálogos que, prácticamente, nos sabemos de memoria (está bien… aceptamos que ni un solo protagonista de una película de terror tenga cobertura en su teléfono móvil). Es una realidad, no una queja. Al fin y al cabo se trata de una serie de constantes que definen un género que adoro y con el que, irremediablemente, siempre acabo tropezando. Y bajo esos lugares, personajes y situaciones que forman parte del imaginario colectivo del género de terror, cada año nos llegan propuestas capaces de entusiasmarnos y de colmar nuestras expectativas más exigentes (particularmente, de la actual cosecha me quedo con títulos como “Midnight Meat Train” o “Eden Lake”).
Pero reconozcámoslo, es complicado – muy complicado – llegar a sorprendernos. Por esta misma razón Déjame Entrar se me antoja uno de los títulos más importantes e imperecederos de la última década. El sueco Tomas Alfredson, director de Déjame Entrar, ha conseguido lo que parecía, a día de hoy, imposible: una película original, innovadora, insólita, con una capacidad constante de sorprendernos y hacernos creer que estamos ante algo que no hemos visto nunca antes. Terreno inhóspito, pendiente de descubrir. Y todo ello – por si fuera poco – respetando y aportando una fascinante y personal visión del mito vampírico clásico (casi nada…).
Lo mejor: Que sea tan distinta.
Lo peor: Que en Hollywood ya esté en marcha un innecesario remake. O que alguien pueda ponerla en el mismo saco de vampiros adolescentes de "Crepúsculo" (Twilight).




