The Scariest Stories Ever Told

El horror de tener un pene

The Scariest Stories Ever Told

Podéis disfrutar del microcorto completo (V.O.) dentro de la noticia.

El lado lúdico de Halloween es el primero que salta a la vista y el que ha conquistado a todo el planeta. Fijaos que en un país tradicionalmente cristiano como España, el paganismo y jolgorio de la fiesta anglosajona, más bien marca comercial, ha logrado imponerse a las castañas y vigilias entre las fogatas de los cementerios. Llevéis flores a vuestros muertos o no, seguro que esta noche os decidís por ver una película de terror, cuando menos, sino acabáis borrachos entre gente disfrazada de brujas, zombies u otra parafernalia que se parece a la Santa Compaña como un huevo a una castaña. Así que no neguéis el lado cachondo de la celebración y animaos a calentar motores con un corto entre medio de los preparativos nocturnos.

¿Qué os parece echaros unas risas con y de Ted Raimi? ¿¡Cómo?! ¿No conocéis a Ted Raimi? No me extraña que entre las nuevas hornadas de aficionados no destaque la trayectoria del “hermanísimo” del director de la “Posesión Infernal” original (sí, y también de “Spiderman”). Su carrera se basa en papeles secundarios, principalmente en las cintas de Sam Raimi y otras series b (como la recientemente reseñada “Intruder”), además de algún papel protagonista diseminado, que se ve sesgado por un rostro histriónico muy característico: véase la entrañable “Lunatics (A love history)”.
Sin embargo es justo reconocer que para los que llevamos tiempo en esto del terror fantástico, Ted Raimi representa, a su peculiar manera, el aspecto más chorras y simplón del terror, precisamente lo que buscamos durante una noche como la presente.

Así que no podía ser más bienvenido el pequeño corto de la web “Funny or Die”, promotores de videos cachondos relacionados con nuestro amado mundillo y que para un día tan señalado nos regalan una especie de tráiler ficticio de una antología de horror que os aseguro nunca verá la luz: “The Scariest Stories Ever Told”. Presentada y protagonizada por el bueno de Ted, que en un alarde de cachondeo se ratifica a sí mismo con una buena ración de caretos exagerados. Especialmente dedicado al sector masculino de Almas Oscuras, echadle un vistazo porque es muy cortito y se entiende perfectamente aun estando en versión original… y luego os vais a emborrachar a la salud del tito Bob, ¿vale?

Fiesta Sorpresa

Un relato breve de Jorge P. López

Fiesta Sorpresa

Como celebración de la Noche de Difuntos me gustaría regalaros un cuento corto que ambiente alguno de los escalofriantes momentos que viviréis durante Halloween. Si os gusta y queréis darme otra oportunidad como narrador, quizás os tiente mi última antología, Cuervología Nº 13, en dicho caso podéis comprarla aquí. ¡Felices pesadillas!

Intentaba enumerar las bolsas, comprobar que había una para cada invitado, finalmente las cuentas salían y con ellas su sonrisa resquebrajada se ensanchó hasta resultar dolorosa. Le costaba horrores concentrarse, la palpitación se volvía insoportable aunque creyó poder mantenerla a raya repasando los detalles de la fiesta: los globos, los cubiertos, el confeti, las bolsas… Especialmente esos pedazos de plástico negro, minados de un festivo contenido: el que arrancaría lúgubres gestos de sorpresa a los comensales. Sabía que se mostrarían puntuales ante la misteriosa tarjeta imposible de obviar, pues ellos deseaban volver al salón de baile, al mismo lugar donde la anterior velada acabó en desastre.

Hasta ese momento había olvidado lo fácil que fue encubrir la hecatombe, ni siquiera los insoportables pinchazos de las articulaciones habían conseguido avivar su memoria, sin embargo las sillas colocadas en la idéntica posición que la fatídica noche habían disparado los recuerdos. Se resistió a ellos; no quería visualizar otra vez el contenido de la tarta y la reacción de los presentes, pues eran sus caras, sonrojadas como luces de alarma, las que provocaron la primera de todas sus penurias, por suerte se había librado de ellas metiéndolas una por una en aquellas bolsas venenosas.

Maldijo por lo bajo, unas manos hinchadas no eran la mejor herramienta para preparar las coronas de papel, pero la estancia debía mostrarse como la fotografía estática que le regalaron al entrar al reciento durante aquella noche difusa; al fin y al cabo era todo lo que guardaba intacto de su juventud. Oyó salpicaduras sobre el parquet del salón, por lo que tuvo que controlar su excitación, los espumarajos de baba podían delatarle, así que se agachó a secarlos con las mangas de su camisola, por fin entendió que una prenda tan holgada no solo era útil para ocultar cicatrices y deformaciones. Una serpiente plateada se deslizó dentro de él llevando un escalofrío de anticipación a su espina dorsal, sabía que aquella era la señal, y la única compañía placentera que disfrutaría al besar la tumba.

Imitando a un espectro, canturreó cuando oyó el motor del primer coche. Eran puntuales: la curiosidad resultaba tan intensa como la aflicción que le habían infringido. Se escondió para recibirlos a su debido momento; lo hizo tras las enormes cortinas grises porque hacían juego con su alma, vapuleada desde que se jugaron a los dados, esos malditos cubos trucados, quien sería el primero en probar la tarta. Esta vez había un pedazo para todos, aunque tuviese que esperar un poco, más de una década lo había acercado a este momento de cristalina venganza, ¿acaso importaba esperar durante unos minutos? Lanzó una risita depravada, su deteriorada sinapsis componía imágenes de los rostros de los comensales, sus ojos como platos, las venas del cuello a punto de estallar, los gritos volando de sus gargantas. La risita volvió, desafiando el silencio preludio de la tormenta, no podía dejar de reír cuando imaginaba a los invitados en el momento que descubriesen los zapatones rojos asomando incongruentes desde los bajos de las cortinas…

Extraterrestrial

Desde Ganímedes con amor

Extraterrestrial

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Extraterrestrial

En una remota zona montañosa llevan años sucediendo desapariciones, pero ahora que April y sus amigos se dirigen a la cabaña del padre de esta a recoger sus cosas, es cuando las fuerzas detrás de las supuestas “abducciones” se desvelan en todo su horror para desgracia de los cinco jóvenes.

The Vicious Brothers, directores y guionistas de “Extraterrestrial”, saltaron a la fama por su largometraje debut: “Grave Encounters”, un agradecido mockumentary que ponía un guión simplista al servicio del terror más efectista, plagado de sustos y personajes testimoniales. Digamos que su siguiente trabajo, obviado el libreto de la segunda parte de su ópera prima, extiende el modus operandi de estos dos canadienses que sorprendentemente no comparten lazos familiares. Es decir, terror de fácil consumo que se presenta autoconsciente del papel de entretenimiento que juega, y lo hace mediante herramientas manidas pero con una seriedad estética que asegura la solidez de su propuesta. En otras palabras, hora y media de comida basura, algo que sienta fenomenal de vez en cuando. Olvidad el cine intelectual durante un rato y zambulliros, conscientes de sus defectos inherentes, en un adecuado condimento a la noche de Halloween.

Esta vez The Vicious Brothers abandonan el formato de cámara en mano para abordar un metraje convencional cuyo peor defecto es el desequilibrio entre sus partes; quizás sesgado por el exceso de referencias y homenajes del que hacen gala sus autores. Un arranque prometedor, lleno de angustia y un aspecto técnico que enseguida reclama nuestra atención, se convierte a los pocos minutos en la consabida presentación de un grupo de jóvenes que provocan antipatía se les mire por donde se les mire. Afortunadamente su destino es una cabaña ubicada en el interior de la región donde al inicio de la cinta se nos mostraba una serie de terroríficos sucesos relacionados con abducciones. Así que hasta la persona más lerda y esquiva de los spoilers se puede imaginar como acabará la cosa. Llegado a este punto, cuando los chavales de marras alcanzan a la citada choza, ya han proliferado las referencias, nada veladas, a la película “Fuego en el Cielo”

Lo mejor: El misterioso arranque y el divertido desenlace.

Lo peor: Segmentos muy largos donde no ocurre nada, demasiado predecible y tópica.


REC 4: Apocalipsis

En el mar nadie escuchará tus gritos

REC 4: Apocalipsis

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

REC 4: Apocalipsis

La saga creada al alimón por Paco Plaza y Jaume Balagueró, es sin duda, uno de los referentes del buen hacer del fantástico nacional. Una colección de cuatro títulos que ha sabido jugar sus cartas y retorcerse, argumentalmente, para ofrecer al espectador algo distinto en cada una de sus entregas: si la primera nos narraba las desventuras de una joven reportera, Ángela, encerrada en un edificio plagado de vecinos infectados por un extraño virus (todo en formato found fotage), la segunda parecía un más de lo mismo hasta que descubríamos SPOILER que los infectados eran en realidad seres poseídos por una fuerza demoníaca FIN DEL SPOILER. Tal vez conscientes tanto de la saturación de zombis en la industria y del material encontrado como recurso narrativo, REC 3 abandonaba su look doméstico y apostaba por la narración convencional y por no tomarse en serio, creando una comedia que sorprendió a muchos y disgustó a los seguidores más puristas.

Balagueró, en esta última entrega, retoma a la protagonista de los dos primeros filmes: Ángela (Manuela Velasco) y comienza la acción en el punto donde finalizaba REC 2; creyéndose finalmente a salvo, la reportera despierta en una instalación científica en medio del océano. Ella, junto a otros supervivientes de las tres cintas anteriores, serán conejillos de indias para una serie de experimentos que tratan de indagar sobre la naturaleza de esta amenaza. Un accidente y una comida pesada servirán de desencadenante de un nuevo brote al que tendrán que hacer frente, con uñas, dientes y objetos afilados, los pocos no infectados que, para colmo ,están encerrados en medio de ninguna parte.

Estamos ante la entrega más comercial y más dinámica de esta tetralogía y desgraciadamente también ante la menos terrorífica; la buena noticia es que es la que mejor equilibra acción, humor, sangre y supervivencia. El salto del guión a una instalación en mitad de mar elimina ese aroma de terror doméstico, en espacios conocidos en el día a día, que tan bien funcionaba en sus dos primeras entregas. En su lugar la película nos emplaza en un escenario más propio de títulos norteamericanos y termina por crear en este REC 4 un Resident evil a la española… Los pasillos y recovecos son un lugar perfecto para que este director se luzca con lo que mejor sabe hacer: usar la profundidad y los espacios fuera de campo para crear tensión y logra una película casi igual de claustrofóbica que en su primera entrega.

Lo mejor: El nuevo giro respecto a la naturaleza del brote y Manuela Velasco repartiendo caña.

Lo peor: Aún cuesta trabajo ver ciertos códigos del cine comercial norteamericano en cintas nacionales... Pese al esfuerzo se nota cierto desgaste en la fórmula.