Zombis Nazis
Sensaciones de juventud con los Zombis Nazis de las nieves

- Título original: Dead Snow
- Nacionalidad: Noruega | Año: 2009
- Director: Tommy Wirkola
- Guión: Tommy Wirkola, Stig Frode Henriksen
- Intérpretes: Jenny Skavlan, Ane Dahl Torp
- Argumento: Unos amigos pasan sus vacaciones en una cabaña. La pesadilla da inicio al descubrir el tesoro de un batallón de nazis que durante la 2ª Guerra Mundial masacró los pueblos de los alrededores.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 4/5

Reeditamos la reseña de “Zombis Nazis”, publicada originalmente el 27 de marzo de 2009.
Reconozcámoslo, es relativamente sencillo apuntarse a una película con zombis nazis en la nieve. Yo lo hice… con los ojos cerrados. Por supuesto asumiendo el riesgo de que tan atractivo punto de partida desembocara en una basura incomestible (algo parecido a lo que me ocurrió con “Zombie Strippers”, una película con un delirante planteamiento –chicas bailando en una barra de striptease y convertidas en zombis- que acabó resultando un desastre en toda regla). Pero vayamos por partes para saber qué nos depara la noruega “Dead Snow”, sin duda, una de las películas de género más esperadas del año.
Una típica escena de persecución a modo de preámbulo sirve para dar paso a la presentación de ocho jóvenes estudiantes de medicina que deciden pasar un fin de semana de sexo y cervezas en una remota cabaña, en mitad de las montañas nevadas de Noruega (por cierto, tras el asesino psicópata de “Cold Prey” y ahora los zombies de “Dead Snow”, parece evidente que las montañas noruegas no son un destino recomendable para pasar una vacaciones en familia). La mañana transcurre tranquilamente entre personajes arquetípicos (el gracioso, el cinéfilo, el responsable, la salida…), juegos en la nieve y citas a películas de terror norteamericanas. Al caer la noche, por si unas amenazantes sombras que parecen acechar la cabaña no fueran suficientes, el forzado personaje de un montañés (a la postre, lo peor de la película) nos pone en antecedentes sobre el terrible peligro que esconden las montañas.
Lo mejor: Que una capacidad para entretener y divertir a prueba de bombas nos permita, incluso, prescindir de sus defectos.
Lo peor: Que nuestra propia impaciencia provoque que los primeros treinta minutos de la película se nos hagan demasiado largos.



