Festival de Sitges. Días 2/3
Grandes títulos y pequeñas decepciones

Pasado el primer día comienza el autentico atracón de cine, la razón por la que esta reseña ha tardado tanto en llegar y ha terminado condensando dos jornadas del Festival. El sábado comenzó con Young Ones, una cinta norteamericana donde dos generaciones familiares trabajan y luchan para sacar adelante unos terrenos desérticos. Western disfrazado de ciencia ficción que cuenta con excelentes actores y unos efectos especiales de premio. Recuerda a Gigante o a Cimarron y merece destacar el magnífico juego que dan sus robots, que hacen las veces de los clásicos caballos del cine del oeste.
Musarañas es una producción de Alex de la Iglesia que narra la enfermiza relación de dos hermanas, víctimas de un padre abusador que sigue presente en las ensoñaciones de la protagonista indiscutible de la cinta, Macarena Gómez. Un Qué fue de Baby Jane con aromas de la casa de Bernarda Alba, cargado de truculencia que gustó mucho pero que al tito Jesús (que firma estas líneas) le decepcionó profundamente (espero poder contar en un futuro el porqué de forma detallada). También española, pero de animación, Pos eso es una parodia constante al cine de horror en clave de stop motion. Unos muñecos muy trabajados y fondos colorista, infinidad de escenas gore (como la muerte de Belén Esteban en un programa en directo), y el ataque más mordaz a la España más casposa, no logran alejar la sensación de que se trata de un cortometraje alargado hasta la extenuación. Aún asi se contempla con una sonrisa y el trabajo que tiene detrás bien merece un gran aplauso.



