Inner Demons
El chute de Satán

El programa se inicia y una joven de dieciséis años es el objetivo. Su adicción debe terminar y, para ello, contará con la ayuda del equipo del programa de televisión y sus familiares. ¿Pero y si esa drogadicción es solo la punta del iceberg de algo mucho más horrible?
¡Ah, las drogas! Como miembro de la generación “Trainspotting” no voy a negar nada; no obstante prefiero desviar vuestra atención hacia películas como “Someone’s knoking at the door”, “Psychotica”, “The Tripper”, “Prometeus”, “One Way Trip”… ¿qué tienen en común? Preguntemos a Sick Boy.
Mezclar drogas y conducción no es divertido, eso lo sabemos sin necesidad de la DGT, pero mezclar drogas y terror tiene su aquel y cumple adecuadamente en pantalla. Con todo, reconozcamos lo triste que es verse enganchado a cualquier sustancia ilegal, sobre todo si eres pobre.
Aunque ahora no toca hablar de “crocodile” u otras drogas increíbles que avocan a la humanidad a protagonizar una película de zombies demasiado real. Es el turno de hablar de la norteamericana “Inner Demons”, una película independiente que va a distribuir IFC (¡estos tíos no paran!): planteada como si fuese un programa de televisión del estilo intervención, nos presenta a una joven, con dejes siniestros, que hace tiempo decidió abandonar el mundo de los cuerdos en pro de la felicidad sintética de la heroína. Entre pico y pico, su familia ha decidido apuntarla a un programa de televisión donde, apelando a los instintos más básicos de su víctima, esperan redimirla. Todo muy poco terrorífico (o mucho, según se mire), pero que acabará siéndolo gracias a una vuelta de tuerca demoníaca.



