Phobia
Celda mental

Jonathan MacKinlay es un hombre atrapado dentro de su casa por culpa de la agorafobia causada tras un accidente de coche que segó la vida de su esposa; desde entonces su existencia ha sido reducida a una repetición monótona de días idénticos. A medida que su miedo y odio hacia sí mismo va aumentando, una avalancha de visiones horripilantes y retorcidas empieza a roer su última pizca de cordura. ¿Son estas visiones espantosas demonios privados… o es en realidad víctima de una macabra entidad real?
Fobia sería cuando un miedo psicológico se vuelve tan virulento e intenso que el mismo se llega a considerar patológico. Así que todos vivimos al borde de la fobia, de ser controlados por nuestra mente irracional y vernos convertidos en idiotas balbuceantes. Todos tenemos miedo y debemos saber convivir con ellos…
Todo lo contrario que el protagonista de “Phobia”, anteriormente conocida como “Alone”; Jonathan un tipo superado por su miedo a salir al exterior, una extrema agorafobia nacida tras el accidente de coche que se llevó a su mujer. Obviamente, pasar tanto tiempo a solas encerrado afectaría hasta al hombre más estoico de la tierra, de tal manera que el pobre comienza a perder la chaveta. Lo que para él es malo, para nosotros resulta cojonudo, pues supone la excusa perfecta para que Rory Abel debute en el mundo del largometraje contándonos las aventuras y desventuras mentales de Jonathan. Y lo hace usando como herramienta el terror psicológico y un presupuesto ridículo (150.000 dólares).




