Black Mountain Side

Conservante natural

Black Mountain Side

Un grupo de arqueólogos descubre una extraña estructura en el norte de Canadá, una que data de hace más de diez mil años. El equipo se queda aislado frente a una fuerte tormenta de nieve cuando sus sistemas de comunicación fallan… no pasará mucho tiempo antes de que comiencen a sentir los efectos de la soledad.

Si queremos que algo vivo conserve, lo más intactas posible, sus propiedades orgánicas lo cubrimos de hielo. Lo congelamos y esperamos que la muestra de tejido vivo nos regale con sus bendiciones una vez pasados los siglos. Así ocurre con lo emocional, lo cual el hombre decide sepultarlo en un rincón de su corazón, bajo una montaña de cubitos de hielo pertenecientes a las copas que nos mantienen a flote tras un desengaño. De forma más o menos metafórica podríamos continuar con la broma escribiendo que el legado del buen terror también permanece a varios metros bajo el hielo. En concreto el que se vio paralizado, en espera del calor humano que lo revivirá, a manos del gran Carpenter con una de sus obras maestras: “La Cosa”, un remake que superaba con creces la original y establecía nuevos cánones dentro del terror físico y el survival. Sobre todo, y aunque parezca mentira, semejante obra es recordada por el aura de paranoia que sobrevolaba gran parte del metraje.

Nadie se había atrevido a resucitar los horrores de una película de culto hasta fecha reciente. “La Cosa” se convirtió en un referente fácil de usar como inspiración, pero difícil de recrear como una globalidad. Así tenemos la propia precuela, a medio camino de la nada, o la muy actual “The Station”, recomendable hasta cierto punto, incluso anunciamos hace pocas semanas la existencia de “Harbinger Down”, homenaje poco solapado a la cinta de Carpenter. Parece ser que con la distancia de los años, lo sagrado se vuelve menos; así actualmente se resucitan sagas que deberían permanecer como fueron (todavía no puedo entender hacía donde pretenden llevar el universo “Star Wars”) o se ruedan remakes poco pensados desde su condición artística y más con intención recaudatoria. También los homenajes se prodigan y los autores no tienen miedo de robar de obras con menos de treinta años de antigüedad… y “La Cosa” no iba a ser una excepción.

All cheerleaders die

Animadoras en pie de guerra

All cheerleaders die

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

All cheerleaders die

En 2001 un par de colegas universitarios con aspiraciones cogieron su cámara de vídeo y rodaron su primer largometraje. La película en cuestión era una comedia teen con elementos sobrenaturales que relataba el enfrentamiento entre los integrante del equipo de fútbol americano de un típico high school norteamericano y sus “pomposas” y gráciles animadoras.

La película en cuestión se tituló All Cheerleaders die, y los dos colegas con aspiraciones no eran otros que Chris Sivertson, co-guionista de la película, y Lucky McKee, co-guionista y director. Ignoro si la primera versión de All Cheerleaders die tuvo mucha repercusión (si no me equivoco fue distribuida directamente en el mercado doméstico). Personalmente no he tenido la oportunidad de verla. Pero sea como sea McKee y Sivertson no debieron quedar del todo convencidos con el resultado final cuando 12 años más tarde decidieron llevar a cabo un remake de su primigenia obra, eso sí, cambiando sustancialmente el argumento y contando con una mayor cantidad de recursos (por lo visto el presupuesto del primer All Cheerleader die era prácticamente nulo).

Mäddy Killian es una joven rebelde de 17 años del instituto Blackfoot con la misión de hacer caer al capitán del equipo de futbol. Se alistará a un grupo de cheerleaders para conseguir su propósito, pero una serie de trágicos acontecimientos harán que las chicas se vean empujadas a una batalla sobrenatural que culminará en una noche llena de mutilaciones que nunca olvidarán.

Lo mejor: Los momentos en los que cumple con su cometido y divierte.

Lo peor: Se queda a medio camino.


The Raid 2: Berandal

La redada de nunca acabar

The Raid 2: Berandal

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  • Título original: The Raid 2 Berandal
  • Nacionalidad: Indonesia | Año: 2014
  • Director: Gareth Evans
  • Guión: Gareth Evans
  • Intérpretes: Iko Uwais, Arifin Putra, Alex Abbad
  • Argumento: El inspector Rama se ve obligado a infiltrarse en las filas del sindicato del crimen de Yakarta con el fin de proteger a su familia y descubrir la corrupción en el seno de su propia fuerza policial.

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

The Raid 2: Berandal

Gareth Evans vuelve a la acción con la segunda parte de The Raid, bautizada para la ocasión como The Raid 2: Berandal. Mismo protagonista, nueva trama y más acción que en la primera parte; pero esto último en parte debido a una duración de dos horas y treinta minutos que, aunque no provoca que la película se haga pesada en ningún momento, tampoco se acaba de entender porqué era necesario extender tanto el metraje, ya que en realidad la mencionada trama no cuenta tantas cosas como pudiera parecer. Tengo la sensación de que a The Raid 2: Berandal le ocurre lo mismo que a las películas de Bollywood, que duran tantísimo porque al menos media hora la dedican casi siempre - sin apenas excepciones – a ofrecer grandilocuentes números musicales, mientras que el resto del metraje lo invierten en desarrollar la trama.

A Berandal le pasa eso. Tiene, ciertamente, muchas escenas de acción - algunas más largas que otras -, tiene sus momentos para desentramar la historia y tiene, también, sus momentos de relax, donde la película se toma un respiro entre tanto golpe. No voy a spoilear nada de la trama, ni de la historia, porque en realidad no vale la pena hacerlo. Se puede decir que, aunque la historia que cuenta The Raid 2: Berandal no está mal, tampoco es la panacea de las historias del cine de acción. Es una historia que avanza algo plana, en ocasiones se nota estirada innecesariamente y tiene un pequeño problema en la creación de personajes. No es algo que sea excesivamente molesto, pero la historia tiene muchos personajes, además del principal, y a algunos te los presentan de golpe (nunca mejor dicho), causando que de entrada te preguntes de dónde sale ese tío/a, hasta que más avanzada la acción empiezas a descubrir quién es quién de manera algo más clara. Personalmente no me convenció mucho este vaivén de personajes nuevos a mitad de la historia, no porque aparezcan a la mitad o incluso hacia el final de la trama, sino por su presentación algo inesperada y en ocasiones no del todo justificada. También habrá a quien le parezca bien esta forma de ir descubriendo personajes…, pero repito, a mi personalmente me gustó el fondo, pero no la forma.

Lo mejor: La ensalada de golpes es de lo mejor que se ha visto en este tipo de cine.

Lo peor: La trama no es especialmente suculenta. Situaciones y personajes que van y vienen causando algo de confusión.


The Midnight Game

Con las cosas del diablo no se juega

The Midnight Game

Un adolescente y sus amigos deciden realizar un ritual que encontraron online llamado “The Midnight Game” (El juego de medianoche). Las velas se encienden. Una gota de sangre se vierte. Confiesan su mayor temor y se invoca a una entidad. Pero si las reglas no se siguen con exactitud, se promete un castigo. Esta noche el juego no se está tomando en serio. Una de terror demoníaco ha sido puesto en libertad.

El guionista, productor y director de orígen argentino A.D. Calvo, es el máximo responsable de The Midnight Game, thriller sobrenatural en la que un grupo de jóvenes incautos y un pelín estúpidos (¿los hay de otra clase en las películas de terror?) deciden tomarse a broma un demoníaco juego al que acceden a través de la red. Por supuesto su irresponsable conducta pronto tendrá las habituales consecuencias: todo un muestrario de sustos, apariciones, sombras, muebles que se mueven a voluntad y muertos vivientes que sumergirán a los desdichados protagonistas en la peor de sus pesadillas. Obviamente la originalidad no parece ser el punto fuerte de The Midnight Game, pero como ya hemos comentado en infinidad de ocasiones la originalidad es un bien demasiado preciado y sobre todo escaso como para obsesinarse con él. De manera que si en el haber de The Midnight Game acabo contabilizando un par de buenos sustos y un digno entretenimiento para un viernes noche, me daré por satisfecho. Por cierto, y por si a alguien le interesa, las malas lenguas dicen que The Midnight Game está basada en hechos reales. Así que ya sabéis: cuidado con internet que lo carga el diablo. Os dejo con algunas imágenes y el tráiler de The Midnight Game.