Final Girl
Apuntando a la chica equivocada

Verónica es nueva en su escuela. Tímida y vulnerable, es el blanco perfecto para un grupo de adolescentes que atraen a las chicas al bosque con el objetivo de cazarlas y matarlas por simple diversión. Pero con Verónica cometerán el error de sus vidas. Tras darla por muerta, Verónica logra escapar y pronto dejará muy claro que va armado y sabe cómo defenderse. Lo que todos ignoran es que Veronica es una asesina en prácticas, y que ha elegido matar a estos chicos como prueba para su exámen final.
Supongo que todos estáis familiarizados con el concepto de “final girl” en el contexto del subgénero slasher. Se trata de una chica joven, guapa (no suele ser rubia… a la rubia se la cargan la primera), con un coeficiente intelecual sensiblemente superior al de sus compañeros de pandilla (lo cual no suele ser demasiado complicado), recatada y virtuosa (vamos… que no folla con ninguno de los machos alpha del grupo), y capaz de enfrentarse al asesino enmascarado de turno en una dilatada secuencia final. Os sueno ¿no?. Pues bien, supongo que ya os podéis ir olvidando de la típica “final girl” tal y como la conocíais, ya que el debutante Tyler Shields, por lo visto un fotógrafo de prestigio metido a cineasta, viene dispuesto a demostrarnos que su particular “chica final” es rubia, joven, delicada… pero también una asesina en potencia.




