Escaping the Dead

Apocalipsis zombi en Dinamarca

Escaping the Dead

David es el traficante de marihuana local. Es de ese tipo de distribuidores que fuma más de lo que vende. Mientras el país es golpeado por una nueva droga mortal, a David y su socio Ahmir les ofrecen un alijo de cocaína a un precio excepcionalmente bajo, un ofrecemiento que ven como una excelente oportunidad para ganar mucho dinero en el gran concierto tecno del próximo viernes. Pero la cocaína resulta que tiene un terrible efecto secundario que crea un brote zombie que se extiende a través de toda la ciudad de Copenhague.

¿Recordáis la historia de Ronald Poppo? Popps era un mendigo, un homeless que transitaba las calles de Miami y que un mal día fue atacado por un tipo desnudo que se encontraba bajo los efectos de una nueva droga llamada Krokodil (también conocida como “sales de baño”). El resultado de la agresión fue que aquel tipo prácticamente devoró la cara de Ronald Popps durante el salvaje ataque que duró alrededor de 18 minutos. El asaltante, finalmente, fue abatido a tiros por la policia. Muchos medios de comunicación se apresuraron a señalar aquel salvaje suceso como “el primer ataque zombi real y documentado”. Pues bien, por lo visto este terrible acontecimiento ha servido de inspiración al director danés Martin Sonntag para llevar a cabo Escaping the Dead, su particular visión de cómo la capital danesa sucumbe al apocalipsis zombie por obra y gracia de un par de patanes que trafican con una droga que desencadena la tragedia. Que yo sepa es la primera vez que veremos Dinamarca asolada por una horda de zombis hambrientos… o con el mono… o con lo que sea.

The Hanover House

Ella te espera

The Hanover House

Volviendo del funeral de su padre, Robert Foster se enfrenta con lo inimaginable: accidentalmente atropella a una joven. En un desesperado intento por salvarla, busca ayuda en una granja cercana. Poco podía imaginar que aquella ominosa casa había estado esperándole durante mucho tiempo. Una vez dentro, Robert deberá enfrentar sus demonios personales en un intento de salvar su vida y la de su mujer, que también le acompaña. Sólo hay un pequeño problema: la casa Hanover permitirá la salida de una única persona con vida.

Como una historia de fantasmas de la vieja escuela se nos presenta la independiente y norteamericana “The Hanover House”, el largometraje debut de Corey Norman, que también escribe el guión. Pese a no arriesgarse a la hora de presentar su argumento, el tráiler ofrece bastantes sensaciones positivas; por ejemplo, su acabado luce superior a lo esperado de 22.000 dólares, que es el presupuesto oficial con que se maneja. Amén de una dirección y fotografía muy respetable si tenemos en cuentas que el señor Norman y su equipo, incluido su desconocido elenco, tienen a sus espaldas únicamente cortometrajes como experiencia.

La noche + joven

Una velada terroríficamente divertida

La noche + joven

Por tercer año consecutivo y sin faltar a las buenas costumbres, los chicos de Grupo Nedjma nos ofrecieron una intensa, terrorífica y divertida velada repleta de sorpresas y emociones que constituyó una auténtica delicia para los amantes del género que se congregaron en el Centro Cultural Aguirre de Cuenca la pasada noche del 28 de febrero.

La muestra constó de varias secciones, entre las cuales se cuentan un taller de manualidades siniestras de la más diversa índole, dentro de cual pudimos aprender a fabricar objetos tan dispares como atrapasueños, talismanes vudú o broches góticos de fieltro entre otras muchas cosas, o una entretenida sesión de maquillaje EFX de la cual el público asistente fue protagonista indiscutible. Por supuesto, al igual que en las dos anteriores ediciones del evento, no pudo faltar el pertinente merchandising dark, que corrió cargo de los amigos de Imagen Death y contó también, como novedad este año, con la participación de la tienda alternativa conquense Tierra Pagana, ambos establecimientos nos ofrecieron un amplio surtido de artículos de terror para todos los gustos y colores.

Pero sin duda, lo mejor de la velada fue la estupenda proyección de cortos de Sitges que pudimos disfrutar a las 22.00, hora en la cual la sala de proyecciones se transformó en un infernal hervidero de seres del inframundo. Así, niñas espectrales, asesinos perturbados y hasta un zombie alemán camparon a sus anchas por la sala provocando sobresaltos y carcajadas entre el público asistente.

Psicosis Mortal

El verdadero Borgman

Psicosis Mortal

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Psicosis Mortal

Un vagabundo deforme y cabrón se dedica a destrozar la mente de un pobre programador a punto de ser ascendido a senior.

Querría presentaros una de esas comedias negras salvajes que, tal vez por pertenecer a la primera mitad (1992) de una década maldita como los noventa, permanece bajo los radares de los aficionados al cine de terror. No exenta de caspa, pues el extremo colorido de sus personajes roza el ridículo antes que la broma, “Psicosis Mortal”, conocida en su país natal como “The Vagrant” – el vagabundo –, es una cinta muy a tener en cuenta si lo que queréis es echaros unas buenas risas con los amigos, sin más trascendencia, justo de la misma forma que lo consiguiesen obras del mismo corte como “Very Bad Things” o “Tu asesina que nosotras limpiamos la sangre”. Aunque me gustaría hacer notar que la película que hoy nos ocupa tiene un estilo mucho más chabacano y barato, lo que no es directamente peor; simplemente también se emparenta con la década anterior, los 80, por su acabado artístico.

Como curiosidad fijaos que el argumento preludia la conocida cinta holandesa ganadora de la anterior edición del festival de Sitges: “Borgman”. Y lo hace por aquello de ofrecernos el relato de una vida normal destrozada por la violenta irrupción en su día a día de un vagabundo con intenciones desconocidas. No obstante, este sería el único paralelismo, pues el tono de ambas es bien distinto, teniendo la cinta holandesa un tufillo intelectual que para nada defiende “Psicosis Mortal”, mostrándose esta última como un ejercicio más descerebrado y grotesco donde cuesta ver cualquier tipo de crítica social.

Lo mejor: La caracterización del vagabundo y la atmosfera de la viva fotografía. ¡Y diablos, básicamente es muy divertida y cruel!

Lo peor: Una narración confusa a la que no ayudan ciertos histrionismos de los actores, especialmente Paxton, haciendo de varias escenas pura vergüenza pueril