The Demon's Rook

Festival gore y demoníaco para viejos rockeros

The Demon's Rook

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

The Demon's Rook

Subió Diego López, editor de El Buque Maldito, al escenario de Terrormolins y nos desveló algunos detalles de la vida de James Sizemore, director, co-guionista, actor, productor, maquillador y supervisor de efectos especiales de The Demon’s Rook. Resulta que el bueno de Sizemore, además de ser un cineasta en ciernes, también es pintor, escultor, músico (tiene una banda llamada “Lord Loup’Rah”) y líder de una secta conocida como The Black Riders en la que, por lo visto, para entrar a formar parte de la misma, debes ser vegetariano y tatuarte el símbolo de la secta en algún lugar de tu cuerpo (mal lo tiene un tipo como yo, carnívoro convencido y alérgico a los tatuajes). Os aseguro que si contempláis sus pinturas y esculturas, y escucháis algunas canciones de Lord Loup’Rah (a mí me han sorprendido… para bien) es muy posible que entendáis un poquito mejor la disparatada y deliciosa locura que ha cometido Sizemore en The Demon’s Rook.

Un niño llamado Roscoe encuentra un portal que da acceso a una dimensión paralela, en cuyo interior habita Dimwos, un brujo que acoge al niño como pupilo y le instruye en los secretos de las artes oscuras. Pero el brujo esconde un secreto, y cuando Roscoe, años más tarde, lo descubre, se desencadenarán una serie de infortunios que abrirán las puertas de nuestro mundo a los demonios.

Lo mejor: Un delirio camp repleto de zombis, demonios y gore.

Lo peor: Se ama... o se odia.


The Station

El mejor homenaje a "La Cosa" jamás realizado

The Station

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4.5/5

The Station

El director de la irregular Siege Of The Dead (Rammbock, 2010), Marvin Kren, nos trae en esta ocasión una especie de homenaje, aunque con sello propio, de La Cosa de John Carpenter.

The Station cuenta una historia que recuerda totalmente al mencionado film de Carpenter, con un evidente parecido tanto en el enfoque de la historia, como en las diversas situaciones y las mutaciones que se irán sucediendo a lo largo de la trama. La película, con un presupuesto discreto, en realidad parece un homenaje menor al film de Carpenter; y pese a que probablemente Marvin Kren no rehusó en ningún momento a acercarse lo máximo posible, en todo tipo de aspectos, a una de las obras cumbres del maestro; tampoco perdió de visto hacerlo siempre desde una perspectiva y una identidad propias. Y lo cierto es que, a mi parecer, lo consigue. Más que eso, The Station incluso se acerca peligrosamente a acariciar el portento que diseñó el gran John Carpenter hace ya más de treinta años. Y es que si nos situamos en el ámbito de los muchísimos títulos deudores de La Cosa a lo largo de las tres últimas décadas, sin duda The Station se encuentra entre los mejores. La película de Kren es una delicia en todos los aspectos. Realmente me ha parecido de lo mejor que he visto este año… y con diferencia. Yo que soy un apasionado de este tipo de películas con mutaciones monstruosas y supervivencia extrema, he quedado absolutamente prendado y enamorado de The Station. Voy a intentar explicaros porqué me ha gustado tanto.

Realmente me cuesta descubrir puntos débiles en la película. Son tan menores las carencias de The Station que apenas debería ni tan solo mencionarlas. El guion, por supuesto, ni resulta original en su globalidad, ni tampoco pretende serlo; pero en última instancia sabe darle un enfoque diferente a la historia y no contar exactamente lo mismo que ya tuvimos la oportunidad de disfrutar en La Cosa. Ahora se trata de un componente orgánico que contamina el agua de toda la zona donde tiene lugar la acción. Dicho componente se convierte en un virus que al ser bebido por un animal y este, a su vez, devorado por otro animal cazador de distinta especie; puede transmutar entre los dos cuerpos y llevar a cabo una metamorfosis juntando ambos y creando una criatura híbrida, llegando inclusive a poder unir tres o más especies. Esta explicación, a groso modo, sería la que yo os ofrezco; pero en realidad todo está muy bien explicado en la película, hasta el punto de que no vais a querer dudar, ni por un instante, si todo es más o menos creíble, posible o viable.

Lo mejor: Que te recuerde a la impresionante La Cosa de John Carpenter. Es el mejor elogio a esta magistral película austriaca.

Lo peor: Simplemente una mayor duración para pulir más detalles y explicaciones científicas. La velocidad de las mutaciones impide verlas con detalle.


¿Preparados para la franquicia Warren?

Secuelas, spin off…la maquinaria se pone en marcha

¿Preparados para la franquicia Warren?

¿Alguien lo dudaba? En la industria del cine, cuando algo tiene éxito, se aprovecha la idea hasta dejar exhausto al espectador. Precisamente el género de terror es el más habitual en alargar los buenos resultados económicos de un producto. Ya fuese en los setenta y ochenta con sagas como Halloween, Viernes 13 y Pesadilla en Elm Street o más recientemente con las de Saw y Paranormal Activity, queda claro que, resultados artísticos aparte, mientras la taquilla no diga lo contrario, el invento puede estirarse hasta límites insospechados. Así, los productores de la interesante (y sobrevalorada) Expediente Warren: The Conjuring (2013) se han puesto manos a la obra para, cuanto antes, dar continuación a la historia.

Por ahora parece confirmado que James Wan no volverá como director en la secuela. Algo que se deduce de su presunta despedida del cine de terror. Lo que sí parece seguro es que los guionistas Cared y Chad Hayes están trabajando en un guión que narraría otro de los casos de los Warren. Según lo contado en su día por el muy popular matrimonio, allá por los setenta, en Enfield, Inglaterra, tuvieron una de sus experiencias más aterradoras: investigaron el caso de dos hermanas poseídas. Los Warren las vieron levitar frente a ellos y una de ellas llegó a desmaterializarse para aparecer veinte minutos después en el interior de una caja, contorsionada de tal manera que parecía imposible (…) ¿Esto último no os recuerda a una escena de Mamá (2013)?

The Collection

Más trampas. Más gore. Menos intriga

The Collection

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

The Collection

Cuando aparecieron las primeras imágenes de The Collector(2009), pensaba que no sería más que un hermano bastardo de la archiconocida franquicia Saw (2003-2010). De hecho, su cartel rezaba “De los guionistas de Saw IV, V y VI”, como si eso fuera motivo de orgullo (…). Al estar minado mi apego por la truculenta serie de Jigsaw después de la tercera entrega, mis expectativas a la hora de acercarme al nuevo sicópata coleccionista eran escasas, rayando el completismo. Sorpresa mayúscula me llevé cuando me decidí a verla. Y es que The Collector no solo no es un hermano bastardo de aquellas, sino que es un hermano mejorado. Lo que le faltaba a Saw después de la mejor, con diferencia, primera parte, era el suspense que azotaba al espectador durante la función. En todo momento interesaba su desarrollo, el devenir de sus personajes principales y la historia de su verdugo. La unión entre trama, personajes y gore encajaba sin problema. A partir de ahí, la saga cayó en la reiteración a base del más sangriento y retorcido todavía, obviando que entre tortura y tortura quedaban huecos tan aburridos como innecesarios. Igual que una película porno, vaya. De ahí que el verdadero torture porn llegase con las secuelas más que con la primera.

Pese a que The Collector contenía todos los ingredientes necesarios para triunfar, en este caso no hubo suerte. Su estreno en salas de cine quedó limitado, aunque posteriormente no le fue nada mal en su explotación domestica. Llegó tarde a muchos países, entre ellos, cómo no, España. Lo bueno es que gracias a su pequeño presupuesto, su paso por los videos y televisores fue suficiente para dar luz verde a una secuela. Eso, y que la película gustó.

Marcus Dunstan, director y guionista, y Patrick Melton, co-guionista, además de en varias partes de la citada franquicia, se conocían por colaborar en la, salvando las distancias, también popular trilogía Feast (2005-2009). Ambos regresan en The Collection. Claro que, parcialmente, las cosas han cambiado. Digamos que han preferido tirar por el camino fácil de sus guiones para Saw. Esto es, crear una secuela que funciona a nivel de acción y truculencia, olvidando el punto diferenciador de la primera: su magnífico uso de la intriga en aumento. Dicho esto, ¿no vale la pena ver The Collection? Nada más lejos de la realidad.

Lo mejor: Entretiene y va al grano.

Lo peor: Se pierde el suspense de la primera.