Frost

Helando la sangre de nuestras venas

Frost

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Frost

En esta ocasión voy a ser yo el que discrepe con el público en general: he disfrutado de Frost, producción islandesa (quién lo diría) que quizá sea uno de los found footages peor valorados de los últimos meses. Personalmente reconozco que es la mar de entendible el porqué del rechazo general, y por supuesto, muy respetable; sin embargo considero que el filme, además de la oportunidad que se merece, contiene muchísimos puntos positivos por los que la película merecía mucho mayor reconocimiento del obtenido.

Frost no es el found footage que parecía en un principio, ni tampoco el tipo de found footage al que estamos acostumbrados, puesto que es de las pocas propuestas adscritas al subgénero del metraje encontrado que no termina siendo una monster movie, ni un thriller sobrenatural. De hecho finalizamos el visionado de la película sin saber, de manera notoria, qué es realmente Frost. En realidad me atrevería a señalar que es casi como un subgénero aislado. Un found footage completamente inusitado y genuino, con perspectivas y ambiciones distintas a las habituales; lo que en cierto modo explica que haya provocado semejante rechazo. El espectador asiduo a este tipo de producciones debe ser consciente de que se enfrentará a un producto de ritmo lento, con un número de actores reducido, continuos abusos en el movimiento de la cámara - práctica absolutamente mareante y odiosa – , y un montón de escenas inexplícitas cuyo éxito dependerá del reparto, de las expectativas creadas y finalmente de su eficacia y capacidad para impactar en el espectador. Eso es lo que en términos generales sería Frost, sino fuera por una excepción trascendental: tanto el desarrollo como el clímax final de la película no eran los previstos (lo que no significa que sean malos). Lo que pretendo matizar es que ése es, precisamente, el mayor reto que nos propone Frost; que el espectador asiduo al found footage no va a ver lo que en el fondo esperaba ver. Ni tampoco asisitirá al tipo de clímax al que está acostumbrado. Es como si hubiera en Frost un factor con el que el espectador no contaba (porque iba completamente ciego) y que supone un gran choque. Un choque que decepcionará a muchos pero que, por alguna razón, sabrá satisfacer a muchos otros, en cuyo grupo me podría situar perfectamente. Sin duda alguna podríamos definir Frost como un “filme hostil”

Lo mejor: la ambientación y la actriz, Anna Gunndís.

Lo peor: la introducción de la cámara y las lagunas del guión le restan puntos.


Seed 2 The New Breed

Mala hierba nunca muere

Seed 2 The New Breed

Regresando de su despedida de soltera en las Vegas, Christine y sus amigas Ovia, Barbara y Claire, conducen a través del caluroso desierto de Nevada. Pero no están solas… Un asesino en serie llamado Max Seed vuelve a las andadas, y en esta ocasión se ha traído a toda su familia.

Dice el refrán que “más vale malo conocido que bueno por conocer”. Yo tengo mis dudas, sobre todo si lo malo conocido es Uwe Boll. Lamento ser tan poco original, pero la mayoría de las películas que he visto del director germano me han parecido un coñazo insufrible. Sin embargo ahí van un par de argumentos en su favor. El primero es que tampoco he visto demasiadas de sus películas. El segundo es que una de ellas, concretamente Rampage, sí me gustó. Siendo sincero debo admitir que me gustó mucho. Por desgracia Seed caería del otro bando… de los coñazos insufribles. Me pareció un intento bastante burdo por parte de Mr. Boll de crear un asesino icónico que diera pie a una serie o franquicia. La cosa no le salió del todo bien, ya que Seed 2 The New Breed ha tardado más de seis años en hacerse realidad. La buena noticia es que en esta ocasión Uwe Boll se limita a tareas de producción, un campo en el que últimamente parece sentirse muy a gusto.

M is for Meetinghouse

Terror en primera persona

M is for Meetinghouse

Un hombre acude a un solitario polígono industrial. En el interior de una de las naves contempla lo que parece ser un rito satánico. Empieza la huída…

Lllegamos muy justos de tiempo. Casi, casi, no llegamos. Si hace unos días os presentábamos M is for Metamorphose, el cortometraje con el que nuestro buen amigo Sergio Morcillo presentaba su candidatura a ser uno de los cortometrajes que formarán parte de la próxima entrega de The ABC’s of Death; ahora le toca el turno a M is for Meetinghouse, pieza con la que Guillermo Álvarez Raposeiras (guionista y director) y su equipo aspiran a conquistar la deseada letra “M”. M is for Meetinghouse, rodado hace un par de semanas, es un angustioso cortometraje que todavía estáis a tiempo de votar en la página oficial de The ABC’s of the Death Part 2. Pero si os gusta el trabajo de Guillermo y compañía y os apetece darle vuestro voto, debéis daros prisa. Hoy mismo se cierran las votaciones y mañana se anunciarán los 12 primeros clasificados. M is for Meetinghouse ha sido una de las últimas piezas incorporadas al concurso, y esa es la razón por la que tiene, al día de hoy, un reducido número de visionados y de votos. Pero Guillermo y los suyos confían en la selección del jurado, que no depende estrictamente de las votaciones. Pero en cualquier caso recordad que todavía estáis a tiempo para votar M is for Meetinghouse o M is for Metamorphose, las dos aportaciones españolas (ignoro si hay alguna más) al The ABC’s of Death Part 2. De hecho el propio Santiago me advierte que, por un tema de cambio horario, tenéis hasta las 6:00 de la madrugada, hora local, para emitir vuestro voto.

El habitante del lago

Y otros indeseables vecinos

El habitante del lago

En el valle del Severn, imbricado en el más oscuro rincón de la británica región de Brichester, ocurren cosas extrañas por la noche. Ecos de una maldad extraterrestre se agazapan, al caer el sol, acechando a su siguiente presa. El escritor despistado, el bohemio descreído, el pintor en busca de la plasmación del horror definitivo; todos son potenciales receptáculos de la corrupta esencia que alimenta las raíces de aquel valle perdido. Y estas hojas, el manuscrito que sostienes entre unas manos temblorosas, son las crónicas de sus habitantes, algunos humanos otros ni mucho menos; recetario de leyendas que cobran vida cuando llega la crecida, arrastrando entre sus ponzoñosas aguas la verdad que vomita una tierra profanada antes de la llegada del hombre. 10 cuentos que atestiguan la demencia vestigial filtrada entre la umbría del bosque, la locura bebida a sorbos de un plácido lago que permanecerá inalterable hasta que los sueños de vosotros, los lectores, alineen las estrellas en correcta formación.

El Profeta

Vaya por delante que Ramsey Campbell (1946) nunca ha sido especial santo de mi devoción. Por supuesto, su larga trayectoria y su posición como uno de los maestros del terror moderno me producen total y absoluto respeto. Tampoco negaré que alguno de sus escritos, especialmente en formato encapsulado, puede catalogarse de “joya oscura”. Por ejemplo, a bote pronto, podría enumerar “Huella fría”, “El Tirón” (candidato al premio Nebula), “Potencial” y “La Chimenea” (premio World Fantasy). No obstante, siempre he pensado que Campbell peca de excesivos altibajos en su escritura: sabe crear escenas con mucho detalle descriptivo, poseedor de una visión retorcida muy personal, pero finalmente suele transformar sus cuentos en un tren narrativo sin destino aparente. Incluso se podría decir que es bastante perezoso para crear finales enérgicos, acudiendo a tópicos o giros que, cuando no son incomprensibles, resultan aburridos y predecibles.