Patrick
El enfermo comatoso y celoso vuelve a las andadas

Tras matar a su madre y a su amante años atrás, Patrick es un paciente en estado de coma en la Sala 15 de una clínica psiquiátrica privada dirigida por el Dr. Roget, quien lo trata como conejillo de indias en sus extraños estudios sobre la vida y la muerte. Cuando Kathy, una enfermera que se ha separado recientemente de su novio y que ha empezado a trabajar en la clínica, será la encargada de cuidar a Patrick. Kathy está preocupada por el tratamiento que Patrick recibe de parte del Dr. Roget, y de alguna manera siente que Patrick está tratando de establecer una conexión con ella. Patrick tiene poderes psíquicos que utiliza para hablar con Kathy mediante la transferencia de sus pensamientos a su ordenador. Cuando la comunicación de Patrick se vuelve más fuerte, acontecimientos extraños y aterradores empiezan a ocurrir. Patrick tiene sentimientos por Kathy y su afecto está a punto de manifestarse como una mortal y sangrienta obsesión.
Así es, se está cocinando a fuego lento un nuevo remake. En esta ocasión le toca el turno a Patrick, la más prestigiosa de las películas de un artesano australiano llamado Richard Franklin, en cuya filmografía figuran títulos como Link (en mi opinión su mejor película junto a Patrick), Psicosis 2, Roadgames o FX2: Ilusiones mortales. Desgraciadamente Franklin no tendrá la oportunidad de ver como le sienta a la más popular de sus películas su acomodo a los tiempos modernos. Franklin murió en 2007 a la temprana edad de 58 años. Una lástima. Como decía Patrick es, probablemente, la película más destacada de su extensa filmografía, a caballo siempre entre el cine y la televisión. De hecho Franklin se llevó por Patrick el premio al mejor director en el Festival de Sitges de 1978, año del estreno de la película.



