Rabid Love
Regreso al terror de los 80... pero esta vez va en serio

Heather Ross, y sus amigos de toda la vida, inician un último viaje a una cabaña en el bosque antes de tomar caminos separados tras graduarse en la universidad. El fin de semana sufre un giro inesperado cuando los chicos empiezan a desaparecer. ¿Es uno de los suyos el responsable? ¿O lo será el oso asesino que se rumorea habita en el bosque? ¿Tal vez uno de los inestables cazadores aparentemente que han sido atraídos a la zona precisamente por la posibilidad de dar caza al oso? Heather y sus amigos deberán poner a prueba su lealtat y unidos descubrrir los secretos de la selva que podría llegar a ser una tumba para todos ellos.
¿Cuántas veces habré escrito aquello de “Un slasher de inspiración ochentera”? Los 80 fueron la edad de oro del subgénero slasher y en la actualidad es un flujo contínuo el de directores que siguen rememorando com buenamente pueden el espíritu de aquellas viejas películas de expeditivos asesinos enmascarados que solían ser carne de video-club… y objeto de nuestro deseo. Pero lo cierto es que en pocas ocasiones ese esfuerzo por recuperar el espíritu de los 80 me ha parecido tan loable y certero - a pesar de tratarse únicamente de una primera impresión – como se desprende de los apenas 60 segundos que dura el prometedor tráiler de Rabid Love. Y es que el joven Paul J. Porter, productor, guionista y director de Rabid Love, se declara un auténtico fanático del terror de finales de los 70 y de los 80; de manera que no se conformó con otorgarle a su película un cierto toque ochentero, sino que tomó el camino más recto y decidió ambientar Rabid Love en los ochenta.




