Toad Road
Picnic en... ¿Toad Road?

- Título original: Toad Road
- Nacionalidad: USA | Año: 2012
- Director: Jason Banker
- Guión: Jason Banker
- Intérpretes: Sara Anne Jones, James Davidson, Jim Driscoll
- Argumento: ¿Qué fue de la joven de Toad Road?
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3/5

Han transcurrido, ni más ni menos, que 38 años desde que Peter Weir llevase a la gran pantalla, de manera fidedigna y excepcional, uno de los mayores enigmas de la literatura anglosajona que su creadora, la gran Joan Lindsay, aludió bajo la siguiente pregunta: ¿Qué fue de las jóvenes de Hanging Rock? Y tras 38 años de evolución (o involución, dependiendo de por dónde se mire) en la sociedad, donde los misterios van transformándose a modo de cuentos surrealistas que todo el mundo define como leyendas urbanas, llega Jason Barker con su filme indie bajo el brazo y nos propone prácticamente la misma pregunta: ¿Qué fue de la joven de Toad Road?
Es evidente que entre Toad Road y Picnic en Hanging Rock hay un abismo colosal, en todos los sentidos. Como podéis apreciar en el tráiler de Toad Road, estamos ante una cinta independiente y visualmente muy precaria, algo completamente opuesto a lo propuesto en Picnic en Hanging Rock, que es una autentica explosión visual de paisajes frondosos, rocosos, convulsos y mágicos de la Australia más rural y naciente. Un lugar donde todo parece de ensueño. Pero a pesar de ello Banker demuestra ser muy sagaz. Por supuesto que sabe que Toad Road no alcanzará ese estatus visual y tampoco pretende arriesgarse a generar un estropicio en dicho ámbito, por eso opta por el camino opuesto y, al mismi tiempo, económico: la realidad. Y que mejor manera de plasmar la realidad que los planos testigos (de ahí que los actores sean debutantes en su mayoría y conserven sus nombres reales). Los planos testigos de una experiencia lóbrega y confusa.
Lo mejor: Sarah Ann Jones, la verdadera luz de este Toad Road.
Lo peor: No tiene nada de especial, no deja huella. El guión es flojo, lacustre y vago; muchísimo que pulir, por muy innovadora que sea la mezcla.



