Stitches

El payaso que no termina una fiesta, no descansa en paz

Stitches

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Stitches

Lo fácil en una cinta como Stitches sería empezar la reseña echando mano al registro de payasos terroríficos y psicóticos que nos han traumatizado durante años detrás de la pantalla. Desde el célebre Pennywise hasta la enésima aproximación cinematográfica a la figura del perturbado Gacy. No será este el caso, básicamente porque el psycho-killer al que da vida Ross Noble en Stitches tiene más del sarcasmo y los chistes malos de Freddy Krueger que del halo sobrenatural del IT de Stephen King. De hecho, la película en general le debe bastante a la pesadilla de Wes Craven en Elm Street: target de víctimas, personalidad del asesino, guiños al “Hypnocil”, motivos e incluso algún que otro pasaje onírico salvaje y sangriento que remite a los sueños invadidos por Robert Englund.

Siendo la venganza uno de los motivos recurrentes en los libretos de cualquier slasher al uso, McMahon – un tipo que deja patente su amor por el género y una más que destacable retorcida imaginación – no se rompe mucho en cambio la cabeza a la hora de hilvanar una trama simple que sirva de mera excusa para potenciar los tres pilares sobre los que se construye Stitches: el humor negro, el gore y la interpretación de Ross Noble. Cualquier otra lectura o expectativa ante una película de presupuesto y filosofía de serie B no se ajustará a las pretensiones reales de la cinta irlandesa, dejando al descubierto unas carencias a nivel técnico y, sobretodo, interpretativo, que no le dejan ser la obra definitiva de payasos asesinos (¡con culto sectario incluido!) que estábamos esperando.

Lo mejor: El humor negro, Ross Noble y las originales muertes.

Lo peor: Tommy Knight, el insípido actor protagonista.


Nocturna. Día 2.

De sectas, SAWcedaneos, Naschy y horror en corto

Nocturna. Día 2.

Tal vez lo más significativo de lo que llevamos de día sea comprobar el buen rollo entre los distintos blogueros y medios asistentes al festival. La rueda de prensa de Jug Face apenas ha reunido a una veintena de personas con poco o nada que preguntar ante el desconocimiento de la propuesta. Reflexión: tal vez en futuras ediciones sería mejor colocar las ruedas de prensa después de las proyecciones. Aún así su joven director Chad Crawford Kinkle ha transmitido buen rollo y seguridad en la calidad de su propuesta… Mientras, yo continuo cruzando los dedos.

Han pasado un par de horas y antes de comenzar los visionados, he disfrutado de una charla tertulia con otros medios respecto al cine de género, el futuro de la industria y, de paso, hemos intercambiado títulos invisibles; las típicas conversaciones que nunca puedes tener con los amigos de la infancia o con la pareja y que se dan en los corazones de los festivales… Esas que te hacen creer que tu blog es “Almas Gemelas” en lugar de “Oscuras”, en fin.

El huerto del frances es un drama de los setenta con Paul Naschy, la Cantudo y Agata Lis, que nos remite a episodios de la crónica negra nacional tipo Puerto Hurraco o el monje shaolín. El paso del tiempo ha otorgado una pátina agro-pop a lo que otrohora era un filme más que correcto, transformándolo en una extraña joya con escenas que difícilmente podrían rodarse con tanta libertad y sordidez en la actualidad. Poca gente en la sala, poco interés a priori, y una magnifica ovación al final para esta película que nos recuerda que, en otra época, el cine español iba a por todas. Destacable la fotografía e iluminación de la cinta, y lo guapísima que era la señora Cantudo. Un buen equipo, en la actualidad, podría sacar de este huerto un Dexter a la española o un Motel Bates de Cantimpalo en lugar de las chorradas de series con las que nos deleitan las cadenas patrias.

Dios Local

La música de nuestras vidas... crea monstruos

Dios Local

Después de algunos hechos trágicos, un grupo de rock de veinteañeros se vuelca en un proyecto de corte conceptual que arroja como resultado un disco de solo tres canciones que componen la ópera de sus temores, culpas y abismos. Cada surco tiene la particularidad de incluir los hechos más traumáticos de cada integrante como una forma de exorcizar los momentos oscuros de sus vidas.

Es en este marco, la banda decide retirarse a una grutas alejadas para grabar los videos que van a acompañar al disco. Adentro, entre las sierras, irrumpen en una mina de oro abandonada y descubren entre sus paredes un ídolo construido en piedra; una vieja representación diabólica que los conquistadores españoles usaban para atemorizar y someter a los nativos y a su dios local.

Habiendo liberado al espíritu regente de las cuevas, los tres jóvenes se sumergen en un territorio oscuro y conocido: el desesperante mundo creado en su propio disco. Ahora deben luchar por sobrevivir a los terrores del pasado que intentaron sanar y olvidar a través de su música, pero que se hacen presentes como un loop de forma salvaje y radical.

Este es el extenso argumento de Dios Local, la nueva película del director uruguayo Gustavo Hernández, cuyo nombre sonó con fuerza en 2010 tras su debut en La Casa Muda, una curiosa película de terror narrada en un único plano secuencia de 72 minutos y filmada con una cámara Canon EOS 5D Mark II, lo que hizo que se convirtiera en el primer film latinoamericano, y el segundo film en el mundo, en grabarse con una cámara de fotos.

Nocturna. Día 1.

De zombis rusos, drogadictos indies y secuelas trasnochadas

Nocturna. Día 1.

La mañana ha comenzado y con ella el festival propiamente dicho. En una sencilla rueda de prensa sus responsables nos han explicado las intenciones de hacer del evento algo grande y especial, el tiempo nos dirá si triunfa… Después los rusos llegaron y calentaron la sala con una divertida rueda de prensa para presentar el primer film de zombis made in rusia: Meteletsa. La cosa pinta bien, a priori, y si sabe tan bien como huele estamos ante una cinta de culto instantánea. Mientras escribo estas lineas el equipo de Silent Hill 2 trata de explicar el nuevo enfoque de la secuela, la mitad de los de la sala que hemos sufrido esta peliculita ponemos buena cara y disimulamos nuestro desagrado por el título, tratando de discernir qué demonios salió mal. Luego un vinito y a hacer tiempo para las proyecciones de las 5.

Bueno allá vamos (empiezan las proyecciones)Home sweet home supone una nueva muestra de invasión doméstica al más puro estilo The collection, con un matrimonio atrapado en su propio hogar por el psicópata de turno. Poca tensión para tanta introducción de la historia. Si bien se deja ver y a ratos se disfruta, lo cierto es que no aporta demasiado y se empieza a olvidar desde el mismo momento en que se sale de la sala si su sorpresita de turno, como nos pasó a la mayoría, la ves venir… No suspende pero tampoco llega al notable.