Stitches
El payaso que no termina una fiesta, no descansa en paz

- Título original: Stitches
- Nacionalidad: Irlanda | Año: 2012
- Director: Conor McMahon
- Guión: Conor McMahon
- Intérpretes: Ross Noble, Tommy Knight, Gemma-Leah Devereux
- Argumento: Un payaso regresa de la tumba para asesinar a los adolescentes que acabaron con su vida durante una fiesta de cumpleaños accidentada.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3.5/5

Lo fácil en una cinta como Stitches sería empezar la reseña echando mano al registro de payasos terroríficos y psicóticos que nos han traumatizado durante años detrás de la pantalla. Desde el célebre Pennywise hasta la enésima aproximación cinematográfica a la figura del perturbado Gacy. No será este el caso, básicamente porque el psycho-killer al que da vida Ross Noble en Stitches tiene más del sarcasmo y los chistes malos de Freddy Krueger que del halo sobrenatural del IT de Stephen King. De hecho, la película en general le debe bastante a la pesadilla de Wes Craven en Elm Street: target de víctimas, personalidad del asesino, guiños al “Hypnocil”, motivos e incluso algún que otro pasaje onírico salvaje y sangriento que remite a los sueños invadidos por Robert Englund.
Siendo la venganza uno de los motivos recurrentes en los libretos de cualquier slasher al uso, McMahon – un tipo que deja patente su amor por el género y una más que destacable retorcida imaginación – no se rompe mucho en cambio la cabeza a la hora de hilvanar una trama simple que sirva de mera excusa para potenciar los tres pilares sobre los que se construye Stitches: el humor negro, el gore y la interpretación de Ross Noble. Cualquier otra lectura o expectativa ante una película de presupuesto y filosofía de serie B no se ajustará a las pretensiones reales de la cinta irlandesa, dejando al descubierto unas carencias a nivel técnico y, sobretodo, interpretativo, que no le dejan ser la obra definitiva de payasos asesinos (¡con culto sectario incluido!) que estábamos esperando.
Lo mejor: El humor negro, Ross Noble y las originales muertes.
Lo peor: Tommy Knight, el insípido actor protagonista.


