Under the bed

No olvides mirar debajo de la cama

Under the bed

Todos los niños saben que hay un monstruo debajo de la cama. El error de Neal Hausman fue intentar luchar contra el. Neal ha regresado de un exilio de dos años tras su trágico intento de derrotar al monstruo, sólo para encontrar a su padre cada vez más cerca de la ruptura, una nueva madrastra que le teme, y su hermano menor, Paul, aterrorizado por el mismo monstruo.

Antes de nada debo reconocer que Steven C. Miller le tengo un aprecio especial. El guionista y director norteamericano me viene acompañando prácticamente desde que Almas Oscuras empezó a dar sus primeros pasos. Fue entonces cuando disfruté de su ópera prima, Automaton Transfusion, una de zombis y estudiantes que logró cautivarme con lo poquito que tenía por ofrecer: gore, gore, gore. A partir de ahí Steven C. Miller ha seguido su camino, y lo cierto es que, te guste más o menos su cine, resulta evidente que su máxima aspiración ha sido siempre la de no encasillarse en exceso. Del festival gore de Automaton Transfusion pasó al thriller violento de The Aggression Scale (la que, personalmente, considero su mejor película hasta la fecha), para posteriormente divertirnos con un remake gamberro de Silent Night y, finalmente, lanzarse de cabeza al género de las monsters movies con la película que hoy nos ocupa: Under the bed.

Butaca de honor para Jorge Grau

Homenaje al director de No profanar el sueño de los muertos

Butaca de honor para Jorge Grau

El próximo miércoles 15 de Mayo a las 20.15 h Artistic Metropol, en colaboración con el fanzine El Buque Maldito, concede su Premio Honorífico Butaca de Honor al director y guionista Jorge Grau. Jorge Grau Solà, nacido en Barcelona el 27 de octubre de 1930, desarrolló la mayor parte de su filmografía entre la década de 1960 y 1970. Guionista, actor y director, Grau ha dado sobradas muestras de versatilidad en su carrera cinematográfica, pasando por géneros como el cine documental, cine comprometido socialmente, cine experimental y el cine fantástico.

Empezó su incursión en el cine como ayudante de dirección en películas como Diez fusiles esperan (1959) de José Luis Sáenz de Heredia y Un hombre en la red (1957) de Riccardo Freda. La casualidad hizo que se viera envuelto en el rodaje de un documental sobre la pesca del atún en Barbate cuando preparaba el guion de la que sería su primera película, Noche de verano (1962). Películas como La trastienda (1975), crítica con el Opus Dei, El espontáneo (1963) y Una historia de amor (1966) transmiten mensajes morales que en su día desataron polémica. Ceremonia Sangrienta (1972) y No profanar el sueño de los muertos (1974) son sus dos incursiones en el cine fantástico, que le han asegurado un sitio de honor en la cinematografía española. Su voluntad realista está presente en todas sus películas.

Cannon Fodder

Un nuevo conflicto está a punto de estallar en Oriente Medio

Cannon Fodder

Una unidad de las Fuerzas de Defensa de Operaciones Especiales de Israel es enviada al sur del Líbano para capturar a un terrorista, el número tres de la organización terrorista Hezbollah.

Doron Geva, un agente especial a punto de jubilarse, asume el mando de la misión. Junto con un grupo de soldados de élito a los que desconoce por completo, Doron entra en el Líbano para completar la que debería ser su última misión. Muy pronto descubre que la realidad no es tan simple, y que deberá hacer frente a un enemigo nuevo y desconocido. Un enemigo sanguinario, cruel y bestial, que no muestra misericordia ni raciocinio. Con el objetivo de encontrar un antídoto, Doron y sus hombres deberán cruzar al otro lado de la frontera antes de que el conflicto de Oriente Medio cambie para siempre.

Cannon Fodder se anuncia como uno de los primeros Horror Action rodado en Israel. Lo que tampoco viene a decir mucho. Ser uno de los primeros, según como se mire, puede venir a significar que es el último de una larguísima lista de títulos. Pero que más da… en realidad si es la primera película de acción y horror israelí o si es la trigésimo primera, es algo que me trae sin cuidado. Lo realmente importante es que desde Israel y de la mano del guionista, productor y director Eitan Gafny, nos llega una nueva película de zombis enmarcada en el seno de un conflicto bélico y un panorama político tan extremadamente complicado como el que se da en buena parte de Oriente Medio.

Coyote

El sueño es tu enemigo

Coyote

Un escritor insomne sufre alucinaciones que le sumergen en una realidad distorsionada, hasta que la paranoia le conduce a la extrema violencia.

Este es el escueto argumento de Coyote, película independiente de bajísimo presupuesto escrita y dirigida por el desconocido (al menos para un servidor) Trevor Juenger, que tiene como principal protagonista a Bill Oberst Jr.. Quizás el nombre de Bill Oberst Jr así, de entrada, no os suene demasiado. Pero hacedme caso, poned el nombre de este actor de carácter en San Google y echadle un vistazo a sus fotografías. Os suena… ¿no?. Bill Oberst Jr tiene uno de esos rostros inconfundibles que le señalan, de por vida, como un tipo peligroso. Un tipo con el que mejor no tener cuentas pendientes. Un rostro que le ha servido al bueno de Oberst Jr. para labrarse una fructífera carrera como actor secundario en producciones como Scary or Die, Nude nuns with big guns, o la reciente Resolution. Aunque quizás alguno de vosotros le recordéis por sus numerosas intervenciones en ese estrafalario y jocoso programa de televisión llamado 1.000 maneras de morir, del que, por cierto, me declaro fan incondicional.