Comedown
Entre bajo su propio riesgo

- Título original: Comedown
- Nacionalidad: Gran Bretaña | Año: 2012
- Director: Menhaj Huda
- Guión: Steven Kendall
- Intérpretes: Jacob Anderson, Adam Deacon, Sophie Stuckey
- Argumento: Un grupo de amigos entran una noche en un edificio abandonado para instalar una antena, ignorando que, con ellos, hay un peligroso psicópata.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 2.5/5

Nuestros vecinos franceses e ingleses llevan desde hace unos años teniéndolo claro: las situaciones contemporáneas son también fruto de historias de terror. Desde las revueltas en el extrarradio de París, a los grandes bloques de viviendas sociales inglesas, abandonados a su suerte sin ningún tipo de reforma, galos y británicos han visto la época actual desde los ojos de la imaginación. Lo cierto es que estamos viviendo un momento convulso, y es comprensible que, en situaciones así, la inspiración para las historias provenga del entorno más cercano.
“Comedown” se suma a la lista de películas ambientadas en uno de estos edificios colmena londinenses. Cerrado desde varios años atrás, y con una orden de demolición pendiente que nunca se ejecuta, seis chavales del extrarradio, que además, crecieron en él, se deciden a entrar una noche para instalar una antena en el último piso y poder emitir la sesión de un dj desde una emisora pirata. Ignoran que el edificio abandonado es la base desde la que se mueve y actúa un despiadado asesino.
La primera mitad de la película tiene ciertas pretensiones. Apunta maneras de retrato social de una juventud sin futuro, en un barrio donde apenas hay alternativas legales, así como intenta reflejar, también, una ciudad, Londres, en la que se descuidan las zonas no adineradas. Y lo cierto es que naufraga en casi todos estos ámbitos. Presenta un grupo de adolescentes en el que la originalidad brilla por su ausencia. Repite todos los tópicos que hemos visto una y otra vez en películas de terror: pandilla de descerebrados, donde el único “listo” es el retraído, novia del protagonista embarazada para darle más dramatismo a su relación, impulsivos que serán castigados duramente… Durante cuarenta y cinco minutos, y se dice pronto, las esperanzas son nulas. Nada de lo que va sucediendo es interesante. Ni siquiera, un entorno como el de un edificio abandonado parece estar bien aprovechado, y los intentos de crear tensión son, desde el punto de vista de quien escribe, bastante infructuosos: un rastro de sangre, una silueta que corre en un segundo plano…
Lo mejor: La segunda mitad
Lo peor: La primera mitad


