Dead Shadows
La invasión de los ladrones tentaculares

- Título original: Dead Shadows
- Nacionalidad: Francia | Año: 2012
- Director: David Cholewa
- Guión: Jule Vincent
- Intérpretes: Gilles Barret, Margaux Devy, Sylvain Dubois
- Argumento: Esta noche va a aparecer un nuevo cometa, y todo el mundo en el edificio de Chris está preparando una fiesta para celebrar el evento.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 1.5/5

Definitivamente, “el cine francés de género ha muerto”. ¿Para que negarlo? Bien es cierto que es incapaz de trasmitir las mismas sensaciones que le hicieron grande hace escasos años, pero lo más triste es que, concretamente, murió el pasado año, y pocos fueron los que supieron reconocerlo. Aún recuerdo que hace tan solo dos o tres años estábamos todos ansiosos esperando la siguiente francesada repleta de acritud malsana; pero de eso hace ya… tanto, tanto tiempo, y han sido tantas las decepciones y los subproductos que nos hemos tenido que tragar como acérrimos fanáticos en los últimos tiempos, que no entiendo porqué llegué a pensar que Dead Shadows sería algo más que un filme mínimamente entretenido. Dicho esto podemos concluir que eran absolutamente exorbitantes las expectativas generadas y que, como aficionado, aún conservaba la esperanza de encontrarme con un grado de irreverencia y brutalidad similar al de aquellos títulos que pusieron al país vecino en la cúspido del horror durante la primera década del s. XXI (Frontier(s), A l’Interieur, Martyrs…). Siendo objetivo, es palmario que no ha sido así. Finalmente solo ha resultado ser lo mismo de siempre… y poco más. Al final siempre acabamos obcecándonos con la misma piedra.
Dead Shadows es rotundamente decepcionante. Puedo entender que para alguien que no esperase gran cosa y tuviese ganas de ver algo bizarro le haya resultado estimulante, arriesgada e incluso de lo más entretenida. Pero de ahí a calificarla como “una de las películas del año” hay un vacío absolutamente colosal. Era flagrante que del argumento no podía esperarse gran cosa, así que lo único que cabía esperar era una buena dosis de gore y una serie de requisitos o elementos que compensasen las evidentes carencias del guión (especialmente unos buenos efectos especiales, o una buena ambientación). Y como enunciaba con anterioridad, al final ha sido el guión el que se ha comido al gore. Desafortunadamente todo se reduce a: “lo mismo de siempre”, todo ello bajo un apartado técnico francés de serie b, algo de CGI para intentar remediar el asunto y, redundantemente, otro “y poco más”. El guión sigue los mismos cánones que impusieron sus inmediatas antecesoras (como son los típicos 30-40 minutos de introducción) reservando a la previsible sorpresa final el papel de guinda del pastel que logre destacarla de la mediocridad. El problema está en que, a pesar de ello, Dead Shadows sigue siendo una mediocridad.
Lo mejor: Su corta duración.
Lo peor: El CGI



