A little bit zombie
No aceptamos mosquito como animal de compañía

- Título original: A little bit zombie
- Nacionalidad: USA | Año: 2012
- Director: Casey Walker
- Guión: Trevor Martin
- Intérpretes: Kristopher Turner, Crystal Lowe, Shawn Roberts
- Argumento: Un joven se infecta de un extraño virus que le transmite un deseo abrumador de comer cerebros.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 0.5/5

Qué decir de una producción como A little bit zombie, comedia gore tan bien valorada por parte de los aficionados al género y, finalmente, tan decepcionante. Me reitero:“ tan bien valorada”. Evidentemente, con todo lo que me suele gustar el slapstick en general, ésta era de uno de mis visionados preeminentes. Y más aún teniendo dentro del reparto a actrices como Crystal Lowe, que es sinónimo de pechugas al aire. Os pongo en situación:
Steve se infecta por un extraño virus en su despedida de soltero a causa de un mosquito zombie, y deberá mantener sus ansias de comer cerebros bajo control a la vez que contenta a su prometida. Todo ello mientras evita a un cazador de zombies. Steve no es un zombie… solo es un “poquito zombie”.
Pese a lo ridículo de la premisa de A little bit zombie, siempre nos queda ese enganche derivado de lo absurdo de la propuesta que tanto nos suele atraer, y más con ese poster ochentero que apuntaba maneras. Simplemente parecía ser algo más que una serie B cutre; esperaba un producto entretenido, para ver y olvidar en cuestión de segundos, pero capaz de hacerte pasar, aparentemente, un buen rato. Sin embargo, ya desde sus comienzos, la cosa no pintaba muy bien; y es que visualmente A little bit zombie es un completo desastre, el gore es bastante nimio y los personajes son aberrantes. En primera instancia lo que me llevó a finalizar el visionado fueron sus esperanzadoras buenas calificaciones, así que lo único que podía hacer mientras “disfrutaba” de A little bit zombie era rezar para que la cosa arrancase de una vez por todas.
Lo mejor: Nada
Lo peor: Todo. Os afectará al cerebro de lo jodidamente mala que es.