Gente Muerta

La venganza nunca muere

Gente Muerta

En 1912, Andrea Landa es asesinada por su marido en un ataque de celos. La muerte es tan violenta y traumática que el espíritu de Andrea queda colgado en el Velo, un plano de existencia en la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos. A punto de desaparecer para siempre, envuelta en la Niebla que se lleva a los espíritus, Andrea oye una voz severa y paternal que dice: «Usa tu odio». Y así, aferrándose a todos los sentimientos de injusticia y venganza provocados por su brutal asesinato, elude a la Niebla, la muerte, y queda en el Velo perviviendo como un espíritu de la venganza… la suya o la de otros. Porque la venganza será ya lo único que la mantenga despierta.

Gente Muerta, del escritor gaditano Juan González Mesa (1974) inaugura la Colección aMedianoche de la joven Editorial aContracorriente. Una historia de fantasmas imaginativa y sorprendente que se presenta en un formidable pack digital que incluye: tres formatos de archivo (PDF. EPUB, MOBI), cartel con la portada en formato PDF imprimible, versión de lectura de Editando! Gente Muerta en PDF (making-of), el relato exclusivo Tumbas para todos, el cuadernillo Gente Muerta: Conceptos con seis láminas de trabajo ilustradas sobre el desarrollo de la obra y el universo que la acoge y, finalmente, las instrucciones de uso de todo este contenido digital.

Trance

Imágenes, cartel y trailer Red Band del nuevo Danny Boyle

Trance

Siempre que se anuncia la nueva película de Danny Boyle, incluso sus detractores sienten interés por ver qué se trae entre manos. Esto algo de lo que solo los directores con algo especial pueden presumir, y Boyle, con sus virtudes y defectos, tiene algo especial. En lo que a mí respecta, si su carrera hubiese acabado con la gloriosa Trainspotting (1996), mantendría un hueco VIP en mi corazoncito cinéfago; pero si después de aquella llegaron la infravalorada (no me cansaré de decirlo) locura vacacional La playa (2000), el hipnótico revival del cine de cine de zombis/infectados 28 días después (2002) o el tenso drama psicológico sobre el instinto de supervivencia 127 horas (2010), no valen las excusas para no ver su nuevo proyecto.

Atención, porque lo que sobre el papel parecería un thriller convencional sin demasiado interés, adquiere una nueva dimensión después de ver este trailer Red Band. Y es que Trance se vende como un producto Boyle 100%, mucho más arriesgado de lo que cabía esperar.

Trance nos relatará la historia de un asistente de una casa de subastas que se asocia con una banda de ladrones para llevar a cabo un robo. Sin embargo, el individuo en cuestión se desmaya tras recibir un golpe en la cabeza, despertándose más tarde con amnesia. El problema es que es el único que sabe cuál es la localización de una valiosa pintura que han sustraído, si bien es incapaz de recordarla. A los criminales no se les ocurre otra idea que contratar a una hipnotizadora para que les ayude a adentrarse en la memoria de su compinche.

God Bless America

Mancillando la moral americana

God Bless America

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

God Bless America

Frank no soporta el mundo en el que vive. Le asquea la televisión y sus mensajes, la alienación de su entorno, lo burdo y superficial de la moral actual, la hipocresía, la envidia, la fama fácil, la burla, el abuso, su ex mujer, el capitalismo, la falta de cultura, el pusilánime novio de su ex mujer, la comercialización del dolor, de la vergüenza, la humillación, el materialismo de su hija, sus compañeros de trabajo, la ultraderecha, los defensores de la patria, los antisemitas, los realitys, el pop comercial… Frank no soporta el mundo en el que vive… Para colmo ha perdido su empleo, se ha llevado un desengaño amoroso y, lo peor de todo, acaban de diagnosticarle cáncer en su cerebro, un tumor no operable y fulminante. Es mucho más de lo que alguien puede soportar en un día y, antes de seguir sufriendo, decide meterse un arma en la boca y terminar de una vez con todo. Pero ya que va a morir es mejor hacerlo dejando un mundo mejor. Así que, con su arma, decide repartir un poco de justicia. No tardará en encontrar una joven con sus mismas inquietudes y, juntos, recorrerán América enderezando todo aquello que esté torcido.

Es frecuente encontrar en el cine norteamericano historias que hablen de personajes inadaptados y al límite, pequeñas ollas a presión que explotan con funestas consecuencias. Lo curioso es lo fácil que se hace empatizar con ellos, meterse en su piel y aplaudir sus acciones pese a lo reprobable de las mismas. Es en ese momento cuando nos paramos a reflexionar y nos damos cuenta de lo profundo que estamos rodando dentro de una maquinaria que cada vez aprieta más y satisface menos. También descubrimos la banalidad de una sociedad que insiste en mirarse a sí misma y que, por lo general, carece de cualquier sentido de autocrítica. Y, lo que es peor, carece de cualquier sentido de autoestima. Descubrimos al monstruo a través de los ojos del monstruo y nos damos cuenta que con un poco de mala suerte podríamos llegar a ser estas personas.

Lo mejor: Tan actual e inteligente que no se puede dejar pasar. Engancha de principio a fin.

Lo peor: Tiene un final necesario pero que traiciona en parte (pero sólo en parte) la filosofía de la cinta. Si no eres de su tendencia política te sentirás insultado (aunque esto no es necesariamente malo).


Sin sangre nunca

El lado más oscuro de la ciudad

Sin sangre nunca

Dos extranjeros, Yerks y Cony, viajan a España a cumplir su sueño. Pero pronto se darán cuenta de que este país no es lo que ellos esperaban… más bien se convierte en su peor pesadilla cuando ella entra en un mundo del cual ya no podrá salir por sí misma.

El director, actor y guionista chileno, afincado en España, Yerko Espinoza, dirige, escribe y protagoniza su ópera prima Sin Sangre Nunca, una historia de amor que el mismo Yerko define como un neo western cruel, oscuro, violento y desalentador, pero al mismo tiempo con algunas pinceladas de humor y esperanza que trazan un sangriento retrato de la realidad que nos rodea. Es el mismo Yerko, que llegó a España a los 18 años con la intención de labrarse un futuro profesional en el campo del skateboard, quién define la producción de Sin Sangre Nunca como una especie de proceso de redención que se prolongó durante más de un año (entre preproducción y rodaje) plagado de dificultades: “Escribí mi mundo real, un mundo de dolor, penas, envidias, odios, sangre, muerte, un mundo en el que por muy oscuro que parezca, siempre hay una llama de luz encendida. Esa llama fue la que me ayudó a cambiar. Unos llegan por otros caminos a la libertad, yo ruedo una película que me enseñó todo lo que debía modificar de mí mismo. Sin sangre nunca me salvó.”