Universal Soldier: Day of Reckoning
Elevadas dosis de gore y personajes enfermizos

¿Soldado Universal en Almas Oscuras? Si, amigos. Y es que no hace mucho se estrenó en circuitos limitados USA la cuarta entrega de esta franquicia, y si uno indaga un poco se da cuenta de que se ha producido un cambio significativo. Tanto, que según aseguran unos cuantos, se trata de una película más cercana al cine de terror e incluso al cine de autor alejado de la industria que a la acción más o menos convencional a la que nos tenía acostumbrados. Lo cierto es que he tardado un poco en hablar de ella por aquí, aparte de porque a priori no la encontraba el hueco en Almas, porque la recordé el otro día cuando recuperando del olvido una copia de la tercera parte, Soldado universal: Regeneración (2009), de la que buenas cosas se oían por ahí, aunque no me atrevía a verla por culpa de aquel excremento de vaca titulado Soldado universal: El retorno (1999). Si, todavía me acordaba. El caso es que una vez vista Regeneración, sin ser algo para el recuerdo, sí que supone un paso adelante en la saga y un interesante giro de tono hacía algo mucho más oscuro y violento. Algo que, al parecer, han terminado de explotar en Day of Reckoning.
Una de las novedades en estas dos últimas entregas es que Jean Claude Van Damme y Dolph Lundgren ven muy reducido su protagonismo. Y ojo, no para mal: precisamente sus personajes, al menos en Regeneración (ya hablaré cuando la vea de la que nos ocupa), cumplen a la perfección con los minutos que les otorgan, siendo estos momentos esperados por el espectador-fan que, entretanto, no pierde el tiempo viendo un decente y muy entretenido espectáculo de acción que no se avergüenza de ser pura serie B. Aparte, su figura, la de Van Damme, ya no es la de un héroe de acción, ni siquiera la de un antihéroe: ahora es un personaje ambiguo y crudo. Cumple su misión. Punto. A la vista del trailer de la cuarta, esa línea ha ido in crescendo.



