Buenas noches, dijo la señorita pájaro
A falta de dinero... ingenio, talento y perseverancia

Ya lo adelanté el post sobre 20 películas con las que pasar un terrorífico 2013: este año prestaremos especial atención al cine de género español que nos viene. Películas como Renegados de la Luz, Otro verano, Para Elisa, The Corpse Grinders 3 o la que hoy nos ocupa, Buenas noches, dijo la señorita pájaro. Todas ellas tienen una característica en común: son producciones al margen de la industria (si es que existe una industria cinematográfica en nuestro país), que difícilmente accederán a ningún tipo de subvención (¿subvención? ¿qué subvención?), y cuyos bajos presupuestos suelen cubrirse a partir de inversiones privadas de todo tipo (empresas, amigos, familiares… y por supuesto el propio bolsillo).
Más que cineastas, directores o productores, algunos - acorde con los dificilísimos tiempos que vivimos – pueden considerarse auténticos emprendedores, que buscan en la tremenda crisis actual sus oportunidades (alquiler y compra de material más barato, actores que trabajan por menos dinero del que acostumbraban años atras…) para sacar adelante proyectos cuyo coste, por pequeño que pueda parecer a simple vista, es posible que nunca lleguen a recuperar… o al menos les cueste mucho trabajo hacerlo. Pero hay una cara amable o positiva en todo este asunto, y me gustaría reflejarla en unas palabras que mencionó César del Álamo, director de Buenas noches, dijo la señorita pájaro, al hablar de lo retorcido del guión de su película en una entrevista concedida recientemente al portal Judex: “Había mucha gente a la que ese retorcimiento les superaba. Pero, si ahora que no tengo que darle explicaciones a nadie de porqué hago las cosas (…) como estoy financiándome yo mismo mis proyectos, ahora es el momento de hacer esas insensateces.”.



