Oblivion
Una nueva y espectacular visión apocalÃptica

Hace dos años se estrenó Tron: Legacy ¿La recordáis? En lo que a mí respecta, si no fuese por la brutal banda sonora de Daft Punk ya estaría en los lugares más recónditos de mi memoria. No obstante, había otra cosa que destacar en aquella fallida secuela: la puesta en escena de su director, el novato Joseph Kosinski. Nadie sabe muy bien a quién se le ocurrió darle 200 millones de dólares a un desconocido para que filmase tan osado proyecto, pero Kosinski dio suficientes muestras de inventiva visual; el problema fue el insípido guión. Tal vez porque demostró ser hábil tras las cámaras, Disney ha vuelto a confiar en él para una nueva mega-producción inscrita en la ciencia ficción: Oblivion.
En un futuro planeta Tierra que ha evolucionado hasta ser irreconocible, un hombre se enfrenta al pasado y toma el camino de la redención mientras lucha para salvar a la raza humana. Jack Harper (Tom Cruise) es uno de los últimos mecánicos de aviones no tripulados destinados a la Tierra. Forma parte de una enorme operación dirigida a extraer recursos vitales después de décadas en guerra con la aterradora amenaza que representan los Scavs. Pero la misión de Jack toca a su fin. Recorre y patrulla el cielo a miles de metros de altura hasta que su “elevada” existencia se derrumba cuando rescata a una preciosa desconocida de una nave derribada. Su llegada pone en marcha una serie de acontecimientos que obligarán a Jack a cuestionarse todo lo que sabe y que acabarán poniendo el destino de la raza humana en sus manos.



