El Eco del Miedo
El filón de las casas encantadas

Una joven atraviesa una difícil situación económica y además debe hacerse cargo de una niña. El único vínculo entre ellas será su fiel perro. Ambas deberán pasar un par de noches en una enorme casa que se está cayendo a pedazos… pero no es una casa cualquiera
En el lugar se escuchan sonidos extraños, mientras sombras y ecos amenazantes acechan desde la oscuridad. Una majestuosa finca que guarda ecos, no precisamente de paz, sino de miedo. Construida en 1910, pasaron por ella cientos de personas. Su primer dueño murió en el interior de la casa, luego se convirtió en funeraria, y en esa época no sólo fue testigo de los muertos, sino que además, un vigilante se suicidó. Hay casas, como ésta, que guardan ecos de miedo. Sólo vistas desde el exterior, dan la sensación que no se puede entrar sin compañía, mucho menos de noche, porque en cualquier momento puede aparecer un fantasma, o algo incluso peor.


